Manila/EFE
Las autoridades de Filipinas ordenaron la evacuación de unos 6,000 ciudadanos filipinos en Egipto después de días de violentos enfrentamientos entre el Ejército y seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi, publican hoy los medios locales.
El ministro de Exteriores, Albert del Rosario, ordenó de manera obligada la repatriación de todos los ciudadanos filipinos y trabajadores de la embajada en el país africano, tras visitar el país para observar la situación de seguridad.
«El marcado deterioro de la paz y el orden en Egipto, agravado por la inestabilidad política y los problemas de seguridad hacen que trabajar y vivir allí sea cada vez más difícil y peligroso», indicó en un comunicado el departamento de exteriores.
El Gobierno filipino realizó la semana pasada una evacuación voluntaria debido a la alerta de enfrentamientos.
Unas 900 personas han perdido la vida en el país africano desde la semana pasada a raíz de las violentas peleas entre el Ejército y los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi, según cifras oficiales.