La tasa de morosidad de los créditos bancarios españoles alcanzó en junio un 11.61 por ciento del total, cuatro décimas más que en mayo, en un nuevo récord que refleja fragilidad del sector, según datos publicados ayer por el Banco de España.
La morosidad, principalmente de préstamos inmobiliarios problemáticos, se situaba en 176,420 millones de euros, unos 6,000 millones más que en mayo (cuando representaban un 11.2 por ciento del total de los depósitos).
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