Edgard Rodríguez
¿Ganar o lanzar bien? Lo mejor es cuando ambos aspectos van unidos, pero no siempre ocurre así. Erasmo Ramírez lo sabe mejor que nadie. Ha vivido las dos facetas este año, en el que tras batallar al inicio, ha comenzado a mostrar la precisión habitual en sus disparos.
Después de sujetar a los explosivos Rangers en cuatro hits y dos carreras, una de ellas sucia, en siete entradas, Ramírez se merecía el triunfo, pero un titubeo del bullpen, que tanta ayuda le ha proporcionado en otras ocasiones, le privó de ganar.
Antes del domingo, sin embargo, Erasmo se había adjudicado cuatro victorias con actuaciones pobres. Por ejemplo, había vencido a Mellizos, Baltimore y Tampa, pese a tolerar al menos cuatro carreras limpias en trayectos no mayores a los seis episodios.
Pero el domingo, ante los Rangers, volvió a exhibir comando en sus disparos. Su recta avanzó rápido, la curva engañó y el cambio alteró el balance de sus oponentes, y no le afectó en nada la presencia del enorme Yu Darvish en la acera contraria.
“Estuvo excelente. Lanzó más strikes y se mantuvo bajo en la zona. Una gran salida para él”, dijo Robby Thompson, el mentor interino de los Marineros, mientras el nica se mostraba feliz, pese a no ganar.
“Estoy súper feliz. Estaba bien concentrado y traté de ser agresivo. No estaba pensando acerca de lanzar en Texas ante uno de los mejores equipos. Solo lancé y traté de hacer el trabajo más duro para ellos”, afirmó.
Aun cuando no ganó, su labor del domingo no pasará inadvertida. Los nuevos métodos de evaluación reconocen su labor, lo único que él puede controlar. Ganar o perder es circunstancial.
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