Lucydalia Baca Castellón
Al menos cien pequeñas y medianas empresas (pymes) que por su informalidad no calificaban para recibir financiamiento formal, tendrán acceso a créditos bancarios para impulsar o modernizar sus negocios. También serán capacitadas para manejar sus finanzas, esto como parte de una alianza entre el Banco Procredit y la Casa de las Mangueras.
El convenio es parte de un proyecto piloto que a través de la bancarización pretende estimular la formalización de estas pymes.
“La ventaja es que en la medida en que las pymes tengan más ordenadas sus finanzas tendrán más oportunidades de acceder a crédito más barato y a nuevas tecnologías que les permitirán ser más eficientes y más competitivas en la prestación de sus servicios a los clientes”, dice María Soledad Castañeda, gerente de negocios de Banco Procredit Nicaragua.
- 5,000 dólares como máximo y 2,000 como mínimo serán los montos de financiamiento al que podrán acceder las pymes beneficiadas por la alianza entre el Banco Procredit y La Casa de las Mangueras.
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En el escenario actual las pymes deben cumplir una serie de disposiciones en cuanto al pago de salarios y respeto al derecho de los consumidores, que las obligan a ser más eficientes y competitivas para enfrentar estos costos y a la vez brindar un mejor servicio. “Y eso solo se logra desde la formalidad”, asegura Castañeda.
La Casa de las Mangueras es importador y distribuidor de maquinaria, equipos y repuestos. Sus clientes son dueños de pequeños negocios, talleres y emprendedores; entre los que, por temor o por ser informales, hasta ahora no han obtenido financiamiento bancario.
EL AVAL
“Nosotros le brindaremos al banco la certeza de que estos son clientes que nos han acompañado durante muchos años y por ende tienen gran potencial para ser bancarizados”, explicó Herol Arias, gerente general de La Casa de las Mangueras.
Aunque este es un proyecto piloto que solo contempla bancarizar a cien pymes, Arias espera que otros de sus clientes que tienen proyectos empresariales nuevos también puedan recibir financiamiento para desarrollarlos.
Róger García después de 15 años en el negocio de la venta de repuestos para vehículos, dice que sin el apoyo crediticio no habría logrado el crecimiento. Recuerda que los primeros cinco años fueron los más difíciles y sin el financiamiento, el negocio no habría sobrevivido.
Según Castañeda además de los beneficios que implica el crédito formal por ser más barato, a través de las capacitaciones en educación financiera los beneficiarios de este proyecto aprenderán a separar claramente el presupuesto de los gastos familiares, del presupuesto de los gastos de la empresa.
Dicha separación es fundamental para diferenciar la inversión en el patrimonio familiar del patrimonio de la empresa. Este aspecto es para las instituciones financieras fundamental a la hora de evaluar la perspectiva patrimonial del negocio, para decidir sí es o no sujeto de crédito, explica Castañeda.
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