El buen Gobierno

En el contexto actual de cambio de entorno del mercado, caracterizado por la creciente presión en temas relacionados con el cumplimiento normativo y la responsabilidad social de las organizaciones; todos los aspectos vinculados al Gobierno Corporativo alcanzan gran notoriedad y relevancia.

Dagoberto Arias *

En el contexto actual de cambio de entorno del mercado, caracterizado por la creciente presión en temas relacionados con el cumplimiento normativo y la responsabilidad social de las organizaciones; todos los aspectos vinculados al Gobierno Corporativo alcanzan gran notoriedad y relevancia.

El Gobierno Corporativo es el conjunto de prácticas que rigen y controlan las relaciones entre los grupos de interés de una empresa u organización. Se estructura como un sistema de relaciones entre accionistas, consejo de administración y dirección ejecutiva, y se articula en procesos por los que estos tres órganos interaccionan, dirigen y controlan el futuro de la organización.

La fortaleza del Gobierno Corporativo radica en sus cuatro principios rectores: Transparencia: Asegurar la revelación exacta y puntual de cualquier tema, incluyendo: la situación financiera, el desempeño, la propiedad y el Gobierno Corporativo.

Responsabilidad corporativa: Reconocer los derechos de todas las partes legítimamente interesadas (stakeholders), estimulando la cooperación entre las organizaciones y los accionistas para la creación de la riqueza, el empleo y la sustentabilidad.

Equidad: Proteger los derechos de todos los accionistas, incluyendo a los minoritarios.

Rendición de cuentas: Informar los resultados de la operación del negocio, con base en los deberes y responsabilidades asignadas.

El Consejo de Administración es la pieza angular de todo el sistema de Buen Gobierno. Los actores principales para un buen funcionamiento del mismo lo componen su presidente, los consejeros y las comisiones delegadas.

Programas de gestión del riesgo y sistemas de control y auditoría interna que involucren a toda la organización y que estén adecuadamente comunicados junto con la misión, los valores, el código ético, la estrategia de negocio y las políticas corporativas son un síntoma de que la organización está alineada con las mejores prácticas de Buen Gobierno Corporativo.

Entre los principales beneficios de un buen gobierno corporativo está el hecho de que permite velar por el adecuado funcionamiento de los órganos de gobierno y administración. Por otro lado genera confianza y transparencia para con los accionistas e inversores (tanto institucionales como minoritarios).

Además, mejorar la cultura de control interno y asegurar la adecuada segregación de funciones, deberes y responsabilidades; al mismo tiempo que incrementa la eficiencia en las operaciones y en los aspectos relacionados con el cumplimiento normativo. En resumen el mantener un buen Gobierno Corporativo permite generar valor para el accionista.

(*) Socio Auditoría Deloitte

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