Saúl Martínez
Tras 27 días hospitalizada, 12 de estos en Cuidados Intensivos, al borde de la muerte y con dengue hemorrágico, Inés Deyanira ganó la batalla y regresó a su casa en la Villa 15 de Julio, en Chinandega.
Argentina Narváez no duda del gran amor de Dios, justo en el momento que los médicos le dijeron que si consideraba desconectarla, incluso recuerda que pidió a sus amistades que prepararan la casa.
La fiebre y los vómitos le iniciaron a la pequeña en los primeros días de julio. Fueron constantemente al centro de salud de la Villa 15 de Julio donde únicamente le aplicaban suero y acetaminofén.
Seis días después de iniciarle las calenturas, una doctora del centro ordenó el traslado de Inés al Hospital Materno Infantil en Chinandega.
Esa noche los médicos la estabilizaron para remitirla al Hospital “La Mascota”. “Viene muy grave. Solamente un milagro”, dijeron los médicos al ingresarla a Unidad de Cuidados Intensivos.
Durante la estadía en “La Mascota”, una señora —a la que consideran un ángel— oró por la niña y pidió que la llamaran por teléfono cuando saliera de su gravedad, pero dice la mamá que el número se le extravió.
Isabel Martínez Meza, vecina, dijo que el testimonio de Argentina conmovió a las 300 personas que asistieron la noche de acción de gracias, al ver a la niña en imágenes entubada, cuando los médicos dijeron que “no había nada que hacer”.
En la Villa 15 de Julio, Chinandega, el centro de salud permanece en calma. Ayer había cuatro pacientes con calentura y la ambulancia permanece lista para traslados. La fumigación no se ha detenido.
Los casos sospechosos de dengue no dejan de ingresar a los centros de atención en Chinandega. Ayer 12 pacientes febriles habían ingresado al Hospital España.
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