Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
El cierre del consulado costarricense en sus nuevas oficinas en Managua, se deben, según el canciller de este país, Enrique Castillo, a las manifestaciones xenófobas hacia Costa de los vecinos del Residencial Praderas de Las Colinas.
“Es consecuencia de la xenofobia que hay en contra de los ticos, alentada por el Gobierno de Nicaragua, que habíamos decidido trasladar el consulado a un lugar que ofreciera mejores condiciones a los nicaragüenses”, declaró Castillo al medio digital Crhoy.
Esta semana, la cancillería trasladó hacia La Colinas el consulado general, para facilitar el acceso a los nicaragüenses, según Castillo, pero luego cerró debido “a situaciones que se han presentado en los últimos días”.
Efectivamente los habitantes del barrio se han manifestado contra la instalación del consulado, por alterar el acceso y la paz con la llegada de empresas de transportes fuera de las nuevas oficinas.
“Los habitantes del Barrio se oponen a la instalación de las oficinas ahí y han cerrado incluso las vías, entonces, mientras esa situación se mantenga, los interesados en sacar visa para Costa Rica, tendrán que ir a Chinandega o a Rivas”, explicó Castillo.
Aunque es un tema aparte, las tensiones entre los dos países se elevaron esta semana luego de que Daniel Ortega, manifestó la intención de reclamar para Nicaragua la fronteriza provincia de Guanacaste.
En Costa Rica han reaccionado molestos ante estas declaraciones y el jueves de esta semana, habitantes de Nicoya, la principal ciudad de la provincia en polémica, se manifestará contra la posición de Ortega.