LA PRENSA/ R. ORTEGA

Por acortar la brecha salarial

El jornalero que trabaja en la siembra y cosecha recibe 3,232.26 córdobas menos en concepto de salario mínimo que un obrero en la construcción, aún cuando ambas labores exigen fuerte esfuerzo físico.

Lucía Navas

El jornalero que trabaja en la siembra y cosecha recibe 3,232.26 córdobas menos en concepto de salario mínimo que un obrero en la construcción, aún cuando ambas labores exigen fuerte esfuerzo físico.

[doap_box title=»Normativa sin cambiar desde el 2010″ box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Desde el año 2010 está fijado que sean treinta córdobas por día lo que deben pagar los empleadores en concepto de alimentación a los trabajadores en actividades del campo.

Los sindicatos buscarán en las próximas semanas que el Ministerio del Trabajo (Mitrab) convoque a la negociación tripartita con el sector privado a fin de revisar la paga por alimentación, argumentando que debe elevarse.

El acuerdo entre las partes los últimos dos años fue mantener inalterable la paga por la alimentación a través de prorrogarla haciendo efectiva a través de acuerdos ministeriales del Mitrab.

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La brecha salarial que cada vez se agranda entre el campo y los restantes ocho sectores de la actividad económica es tema que para los sindicatos debe atenderse a corto plazo. Las centrales sindicales oficialistas y las llamadas independientes quieren llegar en enero próximo a negociar el reajuste anual en la Comisión Nacional de Salario Mínimo, con una propuesta de estrategia para acelerar los porcentajes para el campo.

Luis Barbosa, secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST), explicó que a la par buscarán negociaciones bilaterales con los representes del sector agro para mejorar el piso actual.

“Hay una diferencia casi del cincuenta por ciento entre el campo y la construcción, debemos jalar a quién está más bajo incluso sacrificando a los que estamos más altos, recibiendo tal vez porcentajes más bajos, pero todo es conseguir equilibrar los salarios del campo y la construcción en el corto plazo”, dijo.

Con el reajuste del seis por ciento que entra en vigencia el 1 de septiembre, el agro pasa a ganar un mínimo de 2,566.89 córdobas por mes más alimentación, mientras la construcción 5,799.15.

EN EL SÓTANO

Los trabajadores en las actividades agropecuarias siguen en el sótano de la escala salarial en Nicaragua. Con la alimentación de treinta córdobas por día a la cual están obligados los empleadores a pagar a los jornaleros del campo, hace que el mínimo suba a casi 3,500 córdobas.

En la escala los segundos salarios mínimos más bajos están la micro y pequeña industria artesanal y turística nacional. Las mipymes devengan desde ayer 2,855.56 córdobas al mes.

Ninguno de los salarios mínimos del campo y la mipyme cubren el valor total de la canasta básica compuesta por 53 productos, que a julio se cotizó en 11,083 córdobas de acuerdo con el Banco Central de Nicaragua (BCN).

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COMENTARIOS

  1. HADO
    Hace 13 años

    Sr. Barbosa, le falta incluir al salario minimo del campo, alimentacion, hospedaje, lena que el trabajador saca de la finca, agua potable, que recibe el trabajador y que al de la construccion no le dan.
    favor me puede ahora decir cuanto es el salario del campo?

  2. juan bueno
    Hace 13 años

    Tienen que investigar bien cuantas horas trabaja diario un obrero de la construccion y cuanto un trabajador en el sector agricola, yo entiendo que los del area agricola, ingresan a las 6 am y salen antes de las 11 am. Por eso ganan menos.

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