Erick Ramírez

Transporte gratuito para los adultos mayores

Toda persona que haya cumplido sesenta años, sea jubilada o no, tiene derecho a transportarse gratuitamente en las líneas de buses urbanas y a una rebaja sustancial en las líneas de buses rurales y en las unidades que prestan servicio aéreo o marítimo a nivel nacional.

Al abordar una ruta que circule dentro del área urbana de cualquier ciudad no debe pagar un centavo y cuando viaje en una ruta que entre o salga de su territorio solo debe pagar el 30 por ciento del valor del pasaje, igual debe hacerlo si viaja en avión o en un medio colectivo de transporte acuático.

Esas son disposiciones establecidas en el arto. 7 incisos 2 y 3 de la Ley 720, Ley del Adulto Mayor que está en vigencia y con la cual se están abanicando MPeso e Irtramma. Estos organismos que están manejando el negocio multimillonario de las nuevas tarjetas de buses se han quedado calladitos con el cumplimiento de esta norma porque disminuiría la recaudación de dinero en las unidades de transporte que es lo único que les interesa a estos lagartos del siglo XXI.

En lo relativo a los beneficios que se derivan de esta ley a los adultos mayores, el inciso 2 del arto. 7 establece textualmente: “Gratuidad en el transporte colectivo y un descuento no menor del 30 por ciento del valor del pasaje del transporte interurbano, aéreo o marítimo nacional. Todas las unidades de transporte deberán garantizar a los adultos mayores trato preferencial en el uso de los asientos”.

En lo que se refiere a los buses MPeso debe entregar sin ningún costo una tarjeta permanente para el abordaje de las unidades a toda persona que haya cumplido sesenta años y que lo demuestre con solo presentar su cédula de identidad. Este beneficio es para todos los adultos mayores y no incluye los beneficios adicionales de que gozan los jubilados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Esta tarjeta debe cubrir a los 400,000 adultos mayores que se estima vivimos en todo el territorio nacional. Pero no es así. No está ocurriendo en ninguno de los centros de entrega de tarjetas de Mpeso. A ningún veterano se le ha ocurrido tratar de subirse gratis a un bus porque lo más seguro es que el chofer, que de amable tiene lo que tiene un cascabel, lo baje a patadas.

Pero hay más, el inciso 3 del mismo arto. 7 determina que “las unidades de transporte colectivo de servicio público procurarán contar con plataformas hidráulicas o facilidades para el abordaje y desabordaje de los adultos mayores con capacidades diferentes”. De nuevo papel mojado. Los irascibles buseros arrugan el ceño cuando uno se sube a un bus porque la lentitud al hacerlo atrasa la glotonería en la recaudación del pasaje y con malacrianza te increpan a que te subas “rapidito, rapidito” sin respetar canas ni muletas y dejando la duda en el ambiente si estos maleducados en realidad tienen progenitores. ¿Plataformas hidráulicas? ¿Facilidades? ¡Dios Santo!

De manera que antes de que inicie el sistema de pago de tarjetas en los buses hay que exigir la entrega a Mpeso del pase especial para los adultos mayores. Eso debe hacer la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) en vez de andar enseñándole la pierna al Gobierno que un día le da un garrotazo a los viejitos y al otro día quiere hipócritamente sobarlos. EL AUTOR ES DIRIGENTE HISTORICO SOCIALCRISTIANO.

COMENTARIOS

  1. ayitogarcía
    Hace 13 años

    El articulista ya tiene su Mpeso? o suda calentura ajena.

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