Rezaye Alvarez M.
En 2010 se realizó un juicio por los delitos de aprovechamiento ilegal de recursos naturales y desobediencia a la autoridad, contra Carlos Roberto Aguilera Paguaga, dueño de la concesión; en ese entonces, según Sosa, el juicio lo ganó la minera, sin embargo la Procuraduría General de la República apeló, pero el dueño de la concesión nunca se presentó y el caso quedó a la espera de pasar a otro juzgado.
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La explotación de material selecto en el lugar conocido como “Nido de Águila”, ubicado unos 800 metros al sur de la entrada al camino de San Isidro de Bolas, implica un peligro para la zona de recarga hídrica del 70 por ciento de los pozos de agua que abastecen Managua, según denunció el ambientalista Centro Humboldt.
Además de eso, la mina se encuentra ubicada en la zona de amortiguamiento de la cuenca de la laguna de Tiscapa, esto según el Decreto número 4291 del 31 de octubre de 1991, que declara a Tiscapa reserva natural.
El material extraído, según el especialista en biodiversidad del Centro Humboldt, Julio Sánchez, es muy parecido al piedrín y se emplea para mezclarlo con el cemento para dar fuerza a las construcciones.
Con la explotación minera en esa zona, según Sánchez, no solo se está afectando el manto acuífero, sino que se crea un riesgo inmenso para la parte baja de Managua.
Según Sánchez, esa zona donde desde hace cuatro años opera esta mina, debería estar cubierta por bosque seco, que tiene la capacidad de “botar y renovar las hojas y es lo que los convierte en los mejores árboles para filtrar la contaminación de la ciudad”.
Este sitio donde se ubica la mina también constituye, según el proyecto de ley para declarar el cerro Mokorón como reserva natural, una zona de amortiguamiento del cerro.
En una misiva enviada al Centro Humboldt en 2008, por el director general de minas del Ministerio de Energía y Minas, Carlos Zarruk, se deja claro que “la concesión está aprobada pero no ha entrado en vigencia, por lo que todavía no han tenido el permiso ambiental correspondiente”.
Al ser consultada sobre la existencia de permiso ambiental, una trabajadora de “Nido de Águila”, remitió a LA PRENSA a consultarle a Norma López, gerente.
LA PRENSA habló con López para conocer su opinión, pero esta irónicamente contestó “estamos con todos los permisos requeridos, dígale al Centro Humboldt que debe preocuparse por áreas como la laguna de Tiscapa, el lago de Managua, todo lo que está seriamente descontrolando lo que es el ambiente en Nicaragua”.
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