Saúl Martínez
Corresponsal/Chinandega
Familiares del joven Hector Jóse Carrasco Linarte, de 17 años, se encuentran indignados con agentes de la Policía Nacional de la comunidad Tonalá, en Puerto Morazán, departamento de Chinandega, ya que alegan que por sus agresiones el adolescente falleció en las celdas policiales.
Carrasco Linarte había sido detenido el pasado 31 de julio y según sus familiares, en la captura fue golpeado por los agentes policiales. El reo que le acompañaba en la celda, aproximadamente a las dos de la mañana el joven se quejaba de un fuerte dolor, para que horas más tarde falleciera en la estación policial, en el occidente de Nicaragua.
Un hermano del adolescente, Marco Antonio Linarte, manifestó que el día que lo capturaron le pasaron un motocicleta encima.
El forense Róger Pereira, sugiere que el cuerpo del occiso sea trasladado al Instituto de Medicina legal de Managua, pero los familiares piden el cuerpo del joven para darle cristiana sepultura.
Los familiares enardecidos se encuentran en las afueras de la estación, donde también están presentes el comisionado mayor Douglas Pichardo, jefe departamental de la Policía Nacional en Chinandega y la alcaldesa sandinista Miriam Ramírez, de Puerto Morazán.
El cadáver del joven todavía permanece dentro de la unidad policial.