Gloria Picón Duarte
D’Escoto alabó el hecho de que hayan aprobado la concesión para el Gran Canal, ya que a su criterio ese va librar a Nicaragua de “las garras del imperio”.
[/doap_box]
Con un llamado a expulsar a Israel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por incumplir las resoluciones desde 1967 y las “atrocidades” cometidas contra Palestina, concluyó su discurso Miguel D’Escoto Brockman en el parlamento luego de ser condecorado con la Medalla de Honor en Oro de la Asamblea Nacional por su labor “humanista” y por ser un “pacifista mundial”.
“Ya basta de condenas verbales a las atrocidades cometidas por los sionistas, las meretrices del imperio (para decirlo en lenguaje bíblico) contra el Estado y pueblo palestino, yo soy de la opinión que habría que iniciar una gran campaña coercitiva, dentro de la no violencia, contra Israel para que acate todas las resoluciones de la ONU desde 1967 incluyendo las fronteras”, dijo D’Escoto, quien fue canciller de Nicaragua en los ochenta y presidente de la Asamblea General de la ONU.
El exdiplomático, que en el mismo discurso recordó como un momento de dolor la suspensión del sacerdocio por trabajar con el Frente Sandinista, instó a que mientras Israel no acate las resoluciones los demás países deben romper todo tipo de relaciones diplomáticas, consulares y comerciales “y expulsarla de la ONU, se puede, solo falta la voluntad política”, dijo el sacerdote de la orden Maryknoll.
Agradeció a su congregación sacerdotal que “nunca” lo abandonó y calificó como un privilegio el haber trabajado con Daniel Ortega,” cuando yo aún servía para algo y haber fortalecido mi fe y vocación sacerdotal bajo quien siempre he considerado como nuestro mayor profeta y mejor hijo de Sandino”, dijo.
Según D’Escoto siguió lo que su conciencia sacerdotal le indicaba “en momentos difíciles para la patria y fue convertido “en el leproso de mi comunidad sacerdotal nicaragüense, así lo sentí yo”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A