La reputación del big leaguer nicaragüense de los Marineros de Seattle, Erasmo Ramírez, de tirar strikes y regalar pocas bases por bolas, está provocando que muchos bateadores estén “cazando” al nica en los primeros picheos y la mala noticia es que están teniendo éxito.
Cinco de los siete imparables contra Ramírez la noche del martes en su salida ante Tampa Bay fueron sobre el primer picheo. El segundo jonrón de Ben Zobrist y los sencillos de Evan Longoria, James Loney, Yunel Escobar y Kelly Johnson fueron atacando el primer lanzamiento. Solo uno falló. Longoria en la quinta entrada, en un roletazo que desvió el propio Erasmo a territorio de la segunda base, sino probablemente se hubiera metido de hit al bosque central.
A Ramírez le batearon de 6-5 el martes al primer disparo y en la temporada le conectan 11 imparables en 16 turnos, con tres jonrones, para un astronómico promedio de .688 en esta situación, de la cual un lanzador tan astuto como el nica ya debe estar claro y en proceso de corrección.
Erasmo ha recibido siete cuadrangulares esta campaña y llama la atención que todos son sobre los tres primeros picheos a los bateadores. Al primer lanzamiento le dan tres, un jonrón al segundo picheo y tres al tercero.
Del cuarto picheo en adelante, el pinolero toma el control de la situación al reducir a los bateadores a un raquítico .149, sin jonrones en contra en 67 turnos oficiales.
Sin embargo, a Erasmo no le conviene llevar profundo en el conteo a los bateadores, porque se trata de un tirador que busca sacar outs con la menor cantidad de picheos, para caminar más lejos en el juego.
Lo suyo es acabar con los artilleros lo más pronto y silenciosamente posible, porque no es un lanzador de poder, ni ponchador, pero de momento no lo está consiguiendo.
Aun así, el nica se las arreglado para ganar cuatro aperturas en fila y desde el 23 de julio lleva la mitad de los triunfos del equipo completo (8).
Para eso ha contado con el gran respaldo de sus compañeros.
La ofensiva de Seattle anota un promedio de seis carreras en cada una de las cinco salidas del nica, mientras que los relevistas tiran para 0.49 en 18.1 entradas en los juegos que abre el rivense, y en la racha de cuatro victorias, no permiten anotaciones en 13 episodios.
Por el momento, nadie se ha quejado de la elevada efectividad de 7.06 de Ramírez porque está ganando, pero es evidente que necesita algunos ajustes. Ya veremos si luce mejor el próximo domingo ante Texas.
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