Lucía Navas y Rezaye Álvarez
“Que se me escuche bien. Si quieren que el sector privado nacional e internacional acompañe esta magnífica idea, estamos dispuestos. Estamos listos. Sin vacilar. Eso sí: con transparencia”. Así fijó Diego Vargas, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), las condiciones en que participarán y atraerán inversiones extranjeras a intervenir en el proyecto del Gran Canal Interoceánico.
Se demandó a los representantes de HKDN Group —empresa china dueña de la concesión— transparencia, respeto al orden jurídico y de la institucionalidad, del medioambiente y acabar con “el caos” creado por informaciones contradictorias entorno a cómo se está intentando concretar el Gran Canal.
Estos planteamientos se conocieron ayer en la conferencia promovida por Amcham, denominada La oportunidad del Gran Canal de Nicaragua: El inicio y los retos a superar. En la misma participaron
Ronald MacLean Abaroa, vocero de HKND Group y Alberto Vega, especialista de Environmental Resources Management (ERM), a cargo de los estudios de factibilidad.
El vocero de HKND Group, Ronald MacLean, contestó: “Esa es una pregunta mejor dirigida al Autoridad (del Gran Canal), porque se va a regir por las leyes vigentes de Nicaragua. (..) Ese es un tema en el cual nuestra empresa no va a participar”.
Yalí Molina, expresidente de Amcham, planteó: “Muchos decimos: ‘Prefiero nuestro Gran Lago de Nicaragua a un Canal’. Esperábamos que en esta conferencia nos aclararan cómo va a ser afectado y cómo se va a mitigar el impacto”. A esto respondió MacLean: “Es una preocupación que compartimos pero no lo sabemos”. Dijo que la empresa ERM dará esos detalles con el estudio ambiental.
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Vargas externó el sentir de los empresarios para que se concrete “el sueño” del Canal Interoceánico por el impacto económico, de empleos y, por ende, del desarrollo que daría al país.
Pero sí cuestionó el enredo creado desde que el Gobierno y la Asamblea Nacional entregaron por cien años la concesión del megaproyecto a la empresa china en torno a la ruta, la viabilidad ambiental, el capital a invertirse y si iniciará o no a finales de 2014.
“Nos merecemos eso. Es lo mínimo que, como ciudadanos, antes que empresarios, demandamos de los actores de este proyecto. Transparencia”, exigió Vargas.
Hizo énfasis que grandes, medianos y pequeños empresarios “tienen miedo a la palabra expropiación” de las tierras privadas por donde construirán el Canal Interoceánico, “porque es para nosotros sinónimo de confiscación”.
Obtener las garantías sobre la base del proyecto es vital para que Amcham ayude a concretar el interés de participar de compañías norteamericanas, japonesas, mexicanas, brasileñas, españolas, rusas, alemanas, francesas y de otras partes del mundo, así como de bancos y consorcios constructores internacionales.
“NO SÉ”, RESPUESTA DE HKND
Pero las grandes inquietudes de los presentes en la actividad no fueron satisfechas por HKND Group, por el contrario, las aumentaron.
El vocero de HKND Group, Ronald MacLean Abaroa, aseguró que, a siete semanas de tener la concesión, “hay muchas cosas que quisiéramos decirles, pero nosotros mismos no lo sabemos. Estamos en proceso de descubrir la verdad”.
Dicho esto, se tomó cuarenta minutos para “vender” la idea del Canal, pero no hubo certeza sobre el avance de los estudios de factibilidad. La única referencia específica que hizo MacLean Abaroa fue que la mañana de ayer “han salido cincuenta personas de siete nacionales en helicópteros para ver las zonas del Canal”.
Sobre la pifias de Wang Jing, al adelantarse y dar una ruta, MacLean copió el discurso oficialista de que hubo un problema de traducción y que “no hay contradicciones, al final la empresa se lleva por la investigación científica que se hace de los proyectos”.
La otra presentación estuvo a cargo del especialista senior de la empresa encargada de los estudios de factibilidad ERM, Alberto Vega, quien al ser consultado afirmó no poder emitir ningún comentario sobre el desarrollo de los estudios porque firmó un acuerdo de confidencialidad que lo imposibilita de hablar al respecto.
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