Afirmó que ninguna de las discusiones sobre el tema que hubo en su administración fue retomado por el Gobierno actual, ya que lo que se aprobó en la Asamblea no se conoce, siendo todo un misterio. Advirtió que se puede hacer un gran daño al país, ya que con la premura que se hizo pareciera que fue a la ‘cara y sol’ (al azar).
“Ayudaría quizá en Nicaragua económicamente para mejorar el nivel de vida, pero también puede ser que ayude más el vender agua, pues es más productivo y barato. Todo debe estudiarse, ya que nadie se mete en un negocio sin sacar las cuentas”, dijo Bolaños. Agregó que esta concesión carece de seriedad, “ya que si uno quiere invertir 100,000 córdobas uno la piensa bien y se le hace punta al lápiz para hacer cuenta, pero no se puede mal invertir 40,000 millones de dólares en este proyecto canalero.
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Lucía Navas y Tania Sirias
Un mal sabor y una mayor frustración dejó en empresarios y políticos el hecho de que los personeros de la empresa china HKND Group no hayan ahondado ayer en los detalles torales sobre la situación real y actual del proyecto del Gran Canal Interoceánico en Nicaragua.
“Salí decepcionado, bastante frustrado, porque no se abordaron los temas torales. La compañía ERM pensamos que estaba ya en contacto con los ambientalistas nicaragüenses para abordar las preocupaciones existentes, pero nada de eso existe”, señaló Pedro Joaquín Chamorro Barrios, diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN).
Ayer el vocero de HKND Group, Ronald MacLean-Abaroa, y el gerente de Proyectos de Environmental Resources Management (ERM), Alberto Vega, brindaron la charla sobre los retos y oportunidades del Gran Canal Interoceánico. La actividad la promovió la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).
MacLean-Abaroa y Vega no respondieron a las grandes interrogantes sobre el verdadero impacto ambiental al lago Cocibolca, la ruta de construcción definida, el tiempo en que concluirán los estudios medioambientales y si 5,000 personas que se dicen involucradas en el proyecto pertenecen a HKND o a Environmental Resources Management (ERM) a cargo de los estudios ambientales.
Chamorro criticó que Vega se dedicó a exaltar la experiencia de ERM en cuarenta países y el prestigio de trabajar en obras similares, como en el Canal de Panamá. “Ya sabemos que es una buena empresa, pero queríamos saber los parámetros del estudio ambiental y en particular con el dragado del lago, porque ya sabemos que no tiene la profundidad para que pasen barcos con la capacidad que se pretende”, dijo.
Más de 270 personas entre representantes empresariales, miembros del cuerpo diplomático, políticos y medios de comunicación participaron en la conferencia.
Otro tema cuestionado es que el vocero de HKND Group insistiera en que el chino Wang Jing, dueño de la concesión del Gran Canal, vaya a arriesgar su dinero pese a que no tiene experiencia en construir obras similares.
El empresario Piero Coen, del Grupo Coen, cuestionó que, si Wang Jing tiene el capital semilla para iniciar el proyecto, es extraño que no se sepa en el país cuál es el esquema del capital accionario y cómo sería conformado con otros inversionistas que están buscando.
Ernesto Medina, rector de la Universidad Americana (UAM), destacó la inquietud sobre el proceso de toma de decisiones del desarrollo del Canal, una vez se cuenten con los estudios de factibilidad económica y ambiental. “Aquí es básico la transparencia y el consenso inteligente e informado, no impuesto, porque los temas que van a estar en juego son el futuro de nuestras generaciones del país”.
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