Elízabeth Romero
Familiares de Carlos Narváez Gamboa, fallecido tras un operativo policial en el que también murió un oficial de la Policía en Chinandega, denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que son víctimas de amenazas presuntamente de parte de oficiales de esa delegación.
Yuri Marlene Llanes, excónyuge del ahora fallecido, denunció que después de la muerte de Narváez Gamboa no han cesado las amenazas y hostigamientos en contra de su familia.
Dicen que “me van a quemar viva”, relató Llanes, quien criticó que el jefe del sector, Higinio Castillo, hostigue constantemente a sus hijos de 7 y 8 años diciéndoles que él mató a su papá porque “era un perro”. En ese operativo pereció el suboficial mayor José Gustavo Estrada López, de 39 años.
Llanes, junto con Ramona Auxiliadora Narváez, hermana del fallecido, denunciaron además que el 12 de julio cuando ocurrieron los hechos en el reparto Belén, en Chinandega, supuestamente los uniformados se extralimitaron durante la captura de su pariente que estaba circulado desde marzo pasado.
“Cuando vimos fue que la Policía desde el camino ya iba tirando balas”, expresó la hermana del fallecido. Ella sostiene que ya muerto su hermano, los policías lo patearon, le continuaron disparando y le fracturaron los pies.
“Ellos dicen que lo que él no pudo pagar lo vamos a pagar nosotros… ¿por qué la Policía tiene que decir que tenemos que pagar nosotros?”, expresó Narváez.
Brenda Rojas, abogada del Cenidh, indicó que la Policía está obligada a investigar en qué contexto se dieron los hechos denunciados. Y recordó que los métodos de coacción son considerados tortura.
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