Las autoridades de Bahréin desplegaron este miércoles unas medidas de seguridad excepcionales en Manama y en numerosos pueblos chiitas cercanos en previsión a una manifestación prevista durante el día por los opositores.
En un comunicado, el ministerio afirmó que «el despliegue de las fuerzas de seguridad en diferentes sitios del reino está destinado a preservar el orden público y asegurar la fluidez de la circulación».
La oposición indicó, por su parte, que las autoridades habían aislado varias localidades chiitas, cortando las calles con bloques de hormigón y alambres.
Este dispositivo está destinado a «impedir a los ciudadanos manifestarse», subrayó el movimiento chiita Al Wefaq, el grupo más importante de la oposición.
El movimiento local Tamarrod, cercano a la oposición chiita, convocó esta manifestación cerca de la embajada estadounidense en Manama, pero no precisó la hora en la que debía tener lugar.
Las autoridades afirmaron su intención de impedir esta manifestación, que aspira a ser una réplica del movimiento Tamarrod en Egipto, en el origen de una gran movilización en la calle que llevó al ejército a derrocar al presidente islamista Mohamed Mursi.
En previsión a esta concentración, el rey Hamad Ben Isa Al Jalifa prohibió las manifestaciones en la capital de Bahréin, sacudido desde 2011 por un movimiento de protesta chiita. También promulgó las leyes que endurecen las sanciones en contra de las personas que participan en manifestaciones prohibidas.