BOGOTÁ/EFE/AFP
Para los analistas, este relevo es debido a la polémica en la que se involucró León Riaño al decir que “con razón la gente extraña a Uribe“, en una conversación con sus subordinados en la que les exigió más contundencia ante las protestas sociales en el país.
El ministro Juan Carlos Pinzón manifestó que la designación de Palomino corresponde a su experiencia en el campo del orden urbano y en la cercanía con el ciudadano, que “hoy reclama mayor atención a sus necesidades de seguridad en las calles”.
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La cúpula militar que acompañará al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en el ultimo año de su mandato y en lo que resta de las negociaciones de paz con las FARC asumió ayer, con el compromiso de que el país mejore en seguridad. Santos anunció el cambio por sorpresa el lunes en la noche.
“El cambio es para proyectar el mensaje ante la opinión pública de que está haciendo algo para solucionar el evidente deterioro de la seguridad de cara a las elecciones (presidenciales) del año entrante”, afirmó Alfredo Rangel, director del Centro Seguridad y Democracia de la Universidad Sergio Arboleda.
Al frente de las Fuerzas Militares, Santos designó al general Leonardo Barrero; en la jefatura del Estado Mayor Conjunto queda el general Hugo Acosta y, como comandante del Ejército, el presidente nombró al general Juan Pablo Rodríguez, entre otros cambios.
“La cúpula que llega es de gente experimentada, curtida, con logros en el terreno, con participación en muchos de los grandes resultados, con cercanía a la ciudadanía, con una convicción sobre el control territorial y la protección de la población que son elementos fundamentales en esta fase”, manifestó ayer el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón en un comunicado.
Además de considerarlo una “maniobra política”, Rangel afirmó que esta operación se realizó “con absoluta independencia” de las negociaciones de paz que el Gobierno adelanta con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), desde noviembre de 2012.
El director de la Fundación Paz y Reconciliación, León Valencia, aseguró que los generales nombrados el lunes “han manifestado internamente un mayor apoyo al proceso y también una disposición muy grande a ayudar a que se genere un ambiente favorable para un postconflicto”.
Para Valencia, las posiciones contrarias al proceso de paz dirigidas por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) habían hecho mella en la anterior cúpula y en especial en el comandante del Ejército, el general Sergio Mantilla, que “tenía muchos interrogantes (con el proceso) y tenía distancias con el presidente Santos”.
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