Elízabeth Romero/José Garth
El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, aseguró ayer que “la situación de violencia que viven algunas zonas del país, como el norte y el Triángulo Minero, es vieja”, contrario a lo que aseguran las autoridades de la Policía Nacional.
Según Petray, su organización lleva cuatro años advirtiendo a las autoridades el riesgo que representa para la seguridad del país la existencia de unos 25 “grupitos” que la Policía y el Ejército llaman “grupos delincuenciales”.
Dijo que ha sido tildado de mentiroso, cuando a su criterio la existencia de estos “grupitos” es parte de las causas de la violencia que se vive en esa zona.
El director de la ANPDH sostiene que ni los jefes de la Policía ni el Ejército aceptarán la existencia en el país de grupos armados con motivaciones políticas porque, cuando lo hagan, los destituyen.
Según Petray, Granera viajó al Triángulo Minero como a otros dos municipios de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) hasta que se les había salido de las manos la situación.
También 72 oficiales de las tropas especiales estarán ubicados en Siuna, 29 en Rosita, 20 en Bocay, 15 en Waslala y 20 Mulukukú, además de otros refuerzos en Matagalpa y Jinotega como fuerzas de contención para frenar la ola de crímenes en el Triángulo Minero.
Para fortalecer la jefatura, en Siuna el comisionado mayor Otilio Duarte fue reforzado con el también comisionado mayor Douglas Juárez, mientras en Rosita está asignado el comisionado mayor Cruz Sevilla, quien es segundo jefe de Auxilio Judicial a nivel nacional y en Bonanza el comisionado Olivio Salguera.
Como parte del plan implementaron los patrullajes nocturnos en el sector y ya han ocupado 13 armas de fuego. La próxima semana la Policía demolerá la unidad de Rosita por considerarla un sitio indigno, tanto para la población como para los oficiales que allí laboran.
Granera expresó que esto será como un símbolo en el que destruirán el pasado, lo malo, los errores y así empezarán un nuevo capítulo con un nuevo edificio, en ese municipio del Triángulo Minero.
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“Nosotros aplaudimos la decisión de la Policía de dejarlos allí como están, pero también les prevenimos que no es suficiente correr cuando es tarde. Las denuncias deben resolverse antes. Hay que ponerles un punto y aparte antes que se den los hechos como están sucediendo ahora”, criticó Petray.
Al tiempo que insistió: “Hace cuatro años venimos denunciando la situación del Triángulo Minero nosotros y venimos repitiendo y nos vienen diciendo mentirosos”.
Antes de viajar a esa zona, Granera aseguró que los homicidios que fueron causa de esa alarma, más bien presentaban una tendencia a disminuir en el primer semestre y fue hasta a mediados de julio pasado cuando se registró un inesperado repunte.
En declaraciones brindadas a varios medios de comunicación en Managua, Petray sostuvo que la organización que él representa también ha conocido en ese sector denuncias relacionadas con el tráfico de armas, tráfico de estupefacientes, crímenes algunas veces vinculados con problemas de propiedad.
Y apuntó: “Vos sabés que los indígenas están en un solo pleito con colonos y esto no se ha podido parar (…) esas denuncias las hemos hecho públicas porque es la única forma que se nos oiga”.
El director de la ANPDH explicó que la situación del Triángulo Minero la conocen perfectamente por informaciones que les proporcionan los delegados de la palabra.
Petray refirió que, a través de las informaciones publicadas en los diferentes medios de comunicación, observó que en la reciente visita de Granera al Triángulo Minero le “llovieron” muchas denuncias en contra de algunos agentes “y nosotros le estamos diciendo a ella que todas esas denuncias las escuchamos nosotros”.
Algunas de esas denuncias que recibe la ANPDH —dijo— también se las hacen llegar a la institución policial a través de Asuntos Internos.
GRANERA PONE “PARCHE”
A Petray le preocupa el hecho de que el Atlántico Norte es una basta extensión territorial y la cantidad de policías con que fue reforzada es mínima, y a esto le agregó que es una medida temporal.
En ese sector la gente se toma la justicia por su propia mano por la falta de los operadores de justicia, mencionó Petray, quien dijo que hay zonas tan extensas que la población pasa de dos a tres años sin ver a un policía o a un militar.
Por su parte, Granera valoró como exitoso el plan de seguridad implementado desde hace una semana en el Triángulo Minero, Prinzapolka y Mulukukú donde esta fue recibida por la población con numerosas quejas de la actuación policial en el Caribe Norte.
“LLUVIA” DE QUEJAS
Durante su recorrido Granera se ha sentido sacudida por las quejas, pero también satisfecha porque hay más confianza de la población a la Policía Nacional.
La funcionaria de facto señaló que “sacudió” a algunos policías, ha sancionado a otros pero también ha estimulado a otros porque realmente trabajan en condiciones muy difíciles.
“Un par de botas que nos dilata 6 meses en la capital aquí dura menos, los uniformes igual y las limitaciones y las distancias han sido enormes. Yo les rindo el charro a estos compañeros”, expresó Granera.
En la ejecución del plan la Policía ha detenido a once personas de un total de 39 circulados por homicidios y asesinatos.
La mayoría de las detenciones se han registrado en Jinotega y Matagalpa. Actualmente, trabajan por la desarticulación de dos grupos delincuenciales existentes en el Triángulo Minero, Prinzapolka y Mulukukú. En los próximos días esperan brindar más detalles de los principales cabecillas de las bandas.
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