Elízabeth Romero
Familiares de Carlos Narváez Gamboa, fallecido tras un operativo policial en el que también murió un oficial de la Policía en Chinandega, denuncian en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que son víctimas de amenaza presuntamente de parte de oficiales de esa delegación.
Yuri Marlene Llanes, excónyuge del fallecido denunció que después de la muerte de Narváez Gamboa no han cesado las amenazas y hostigamiento en contra de su familia.
Dicen que «me van a quemar viva», relató Llanes, quien criticó que el jefe del sector, Higinio Castillo, hostigue constantemente a sus hijos de 7 y 8 años diciéndoles que él mató a su papá porque «era un perro».
Ella, junto a Ramona Auxiliadora Narváez, hermana del fallecido denuncian además que el 12 de julio cuando ocurrieron los hechos en el reparto Belén, en Chinandega, supuestamente los uniformados se extralimitaron durante la captura de su pariente que estaba circulado aparentemente de violación.
Las denunciantes sostienen que ese día la Policía llegó disparando, lo que puso en riesgo a todo los moradores de la vivienda.
Llanes sostiene que la Policía le disparó y el balazo impactó en un teléfono celular que guardaba en el pecho. Dice la mujer que tras el impacto ella cayó al suelo. Momentos antes, sostiene, ella había escuchado decir a Castillo «mátenla».
Ella fue conducida a la delegación donde intentó denunciar esta situación, pero dice que un oficial le dijo, «eso no cuenta».
A su vez, la hermana de Narváez critica que los oficiales hayan seguido disparando y fracturado los pies de su pariente cuando este ya había fallecido.
Acompañadas por el Cenidh, las afectadas denunciaron el caso en Asuntos Internos de la Policía, pero temen que el caso sea resuelto a medias, pues la denuncia de amenazas no fue atendida. Ellas denuncian a cuatro policías.
Brenda Rojas, abogada del Cenidh, indicó que la Policía está obligada a investigar en qué contexto se dieron los hechos denunciados. Y recordó que los métodos de coacción son métodos de tortura.