Montevideo/EFE
Latinoamérica debe invertir más en los jóvenes y trasladar los beneficios del crecimiento económico a ese sector de la sociedad, señalaron ayer expertos en Montevideo, en coincidencia con el Día Mundial de la Juventud y en el contexto de la I Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo.
“Los jóvenes, que son los que más sufren el desempleo y la desigualdad, son también los últimos a los que les llegan los procesos de inversión pública”, manifestó el secretario general de la Organización Iberoamericana de Juventudes (OIJ), Alejo Ramírez, quien agregó que el crecimiento económico que vive América Latina y el Caribe “no termina de llegar a determinados sectores juveniles”.
Ramírez y otros representantes de diferentes organizaciones sociales valoraron la situación de los jóvenes en la región e instaron a las instituciones latinoamericanas a ser “más transparentes” con ellos y evitar “estigmatizarlos”. Señalaron como ejemplo de la “estigmatización” el término “ni-ni”, que se refiere a aquellos jóvenes improductivos que “ni estudian ni trabajan”.
El enviado especial para la Juventud del secretario general la ONU, Ban Ki-moon, Ahmad Alhendawi, señaló que en 15 años se deberán crear 425 millones de puestos de trabajo para los jóvenes en el mundo, una cifra que “ni los gobiernos ni los entes privados pueden materializar”.
Por eso, los jóvenes “deberán crear sus propias posibilidades y no esperar a ser empleados. Pasarán de ser buscadores de empleo para convertirse en innovadores y creadores de sus propios empleos”, agregó.
La directora regional del Fondo de la ONU para la Población (UNFPA), Marcela Suazo, hizo referencia a la “poca” confianza de los jóvenes en las instituciones y destacó la desconfianza generalizada hacia el sistema educativo.
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