Se dice mucho de ellos. Son chismosos, “cuenteros”, mal educados y hasta indeseables, pero a pesar de la fama que tengan lo que sí es cierto es que no todos los suegros cumplen con estas cualidades. Eso depende de la personalidad de los padres de su pareja y de su propio criterio.
Es cierto que algunos sin importar si es hombre o mujer les gusta meter las narices en la reciente relación y no es para menos; cada suegro quiere proteger a su hijo o hija o bien darles unos pequeños consejitos, pero lamentablemente muchas veces no saben marcar la diferencia y terminan afectando la estabilidad del matrimonio de sus hijos, expresa el psicólogo Ludendorf S. Montiel, del Hospital Cruz Azul.
Como suegros deben estar claros que las cosas cambiaron. Su hija o hijo ya se casó y está iniciando a formar una nueva familia, al igual que ustedes lo hicieron cuando eran jóvenes, por lo tanto a ellos les toca forjar un nuevo camino, solos, amplía Montiel.
Y aunque siempre es bueno recibir consejos, mejor espere que ellos como pareja se los pidan para así no meterse donde no te llaman.
El problema
El psicólogo Cesar Briones Mendieta explica que muchas veces esta situación ocurre cuando los padres son sobreprotectores, porque piensan que sus hijos no han madurado lo suficiente para tomar las riendas de sus vidas, es por eso que al momento de irse de su seno quieren seguir controlando la vida de sus hijos e incluso comienzan a emitir juicios sobre la educación de los nietos.
Una situación molesta e incómoda para cualquiera que esté en este aprieto.
Así que si es de esos suegros o como pareja tienen este problemita, tome nota. Lo primero que debe hacer es concienciar que ahora son un matrimonio, enfatizan los especialistas. Ahora piensan y discuten sus decisiones como pareja y por eso debe marcar los límites, para que tu esposa o esposo no se sienta amenazado por las injerencias externas.
Por otro lado, como pareja deben aprender a ser independientes, en simples palabras deben de cortar el cordón umbilical, eso no significa que deben dejar a un lado los consejos y el respeto que le tienen a sus padres. Además asuma su rol de esposo y esposa desde el primer momento, ahora usted edificará un nuevo hogar.
No se olviden de ellos
Es cierto que ya se casaron pero eso no significa que deben olvidarse de sus padres para que así ellos no sientan que su amor fue reemplazado por tu esposa o esposo. Recuerde que ambos cariños son diferentes. Llame a sus padres y suegros para ver cómo están, sea respetuoso, ayúdelos cuando lo necesiten y perdónelos si alguna vez le lastimaron. Lo ideal es que la convivencia familiar mejore para que así entre todos eduquen mejor a las futuras generaciones.

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