Acosado por una palpable caída en su popularidad, el régimen de Nicolás Maduro ha emprendido una agresiva campaña de contrataciones para incrementar su arraigo en la población venezolana, pero no todo el mundo puede optar a los cargos del sector público. Para acceder a ellos, el aplicante debe demostrar su afinidad con el chavismo.
Las contrataciones, que firmas privadas colocan en más de 350,000 en lo que va de año, son realizadas cuando el régimen trata de mejorar su posición de cara a los comicios municipales de diciembre, evento que el chavismo y la oposición han convertido en la gran prueba que demostrará al mundo cuál de los dos realmente tiene la mayoría en el país.
“Ellos están abultando el sector público porque saben que eso puede ser digitalizado, fiscalizado, y mostrado como un logro ante el espectro de la crisis”, dijo William Barrientos, diputado por el opositor partido Un Nuevo Tiempo.
No obstante, los puestos de trabajo solo están disponibles para los militantes del socialismo del siglo XII , y para cerciorarse de que esto sea así, el régimen ha creado un sistema de filtros para detectar las inclinaciones políticas del potencial empleado, dijo el diputado.
900,000
fueron los votos que habría perdido el chavismo en los comicios presidenciales que dieron la victoria a Nicolás Maduro, con el 1.5 por ciento de ventaja sobre el opositor.
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