Gerald Hernández
La Costa Caribe y el Bóer estarán frente a frente desde hoy en Corn Island (4:00 p.m.), en una batalla a siete juegos que se podría extender por tres semanas y que también tendría como escenarios a Managua y Puerto Cabezas, en la búsqueda de escalar a la cúspide de nuestro beisbol, un sitio que le es familiar a los capitalinos y en el cual los costeños desean instalarse por primera vez en 14 años.
De la Costa se ha dicho que tiene el talento para construir una dinastía y que solo les hace falta la experiencia. Pues están en su tercera final en los últimos cuatro años, así que muchos creen que ya están listos para ceñirse la corona.
El Bóer, vencedor de los costeños en la final del 2010 y que el año pasado quedaron a un paso de la corona antes de una espectacular resurrección del Matagalpa, dispone de una tropa balanceada y acostumbrada a lidiar con la presión. Recordemos que por donde van pasando llenan los estadios y usualmente tienen el público en contra.
De acuerdo a los antecedentes inmediatos (Costa le ganó 6 de 8 juegos al Bóer en la etapa clasificatoria), el hecho de abrir y cerrar la serie en casa, más el balance general de ambos equipos, la Costa Caribe tendría el favoritismo, pero la balanza alcanza un equilibrio al no poder disponer los caribeños de su estelar lanzador Elvin Orozco para para hoy y con dudas que abra el partido de mañana, porque en la semifinal contra el Rivas ya dio signos de cansancio.
Una buena noticia para la Costa es que Oscar Chow, el abridor de hoy, le tiró en gran forma al Bóer en la temporada regular.
Por su parte, la tribu apuesta a su “as” Edgar Ramírez, quien podría abrir hasta tres veces en la serie, incluyendo el juego de hoy. Ramírez, quien llegó a tirar en Triple A con los Mets, demostró ante Granada que está cerca de su mejor nivel y de ser así, es el mejor brazo de la liga.
Aunque a nadie sorprendería una barrida de cualquiera de las dos partes, se espera que sea una serie larga y equilibrada.