El Comité Olímpico Internacional espera más aclaraciones del gobierno ruso sobre la ley antigay que está eclipsando los preparativos para los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, dijo el presidente del COI, Jacques Rogge.
La ley, firmada por el presidente Vladimir Putin en junio, prohíbe “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales” e impone multas a quienes realicen desfiles gay. Ha causado una ola de rechazo y llamados a protestas antes de las olimpiadas de febrero en el balneario ruso a orillas del Mar Negro.
Rogge dijo que el gobierno ruso había entregado ayer garantías por escrito sobre la ley, pero que algunos elementos aún estaban demasiado imprecisos para juzgar.
“Estamos esperando por aclaraciones antes de expresar un juicio final”, dijo Rogge, un día antes del inicio del campeonato mundial de atletismo en Moscú.
El ministro ruso de deportes Vitaly Mutko insistió ayer que atletas olímpicos tendrán que respetar las leyes del país durante los juegos de Sochi. Dijo que de ninguna manera Rusia iba a ceder a presiones políticas.
Refiriéndose a las críticas, Mutko, citado por Interfax, dijo: “Yo no diría que las presiones son ligeras. Rusia debe entender que mientras más fuerte seamos, menos le va a gustar a otra gente. Somos un país único”.
“No tenemos que temer amenazas de boicot a los Juegos Olímpicos”, dijo Mutko.
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