Mabel Calero
Medio millón de personas están inscritas de la bitácora de 17 años del Museo Ecológico del Trópico Seco, ubicado en Diriamba. Es por ello que los directivos celebraron un aniversario más haciendo remembranzas de su fundación.
El museo fue creado para promover la protección, conservación y recuperación de los recursos naturales. Celia Castro Baltodano, directora ejecutiva de la Asociación para el Desarrollo Comunitario del Departamento de Carazo (Adeca), manifestó que el proyecto surgió luego de un diagnóstico que determinó la falta de educación ambiental.
“El proyecto inicia con dos salas de exposiciones permanentes, las que fueron inauguradas el 23 de julio de 1996 con el financiamiento del Gobierno de Canadá, luego 1997 el Estado de Hessen-Alemania financió la construcción de la segunda etapa y en el 2010 la Embajada Real de Dinamarca invirtió en la remodelación y modernización del museo”, dijo Castro.
Ahí se puede encontrar la historia del café, cómo llegó a Carazo y cómo lo procesaban nuestros antepasados; además posee una biblioteca y una sala audiovisual para mostrar vídeos con mensajes educativos.
Fernando Baltodano, alcalde de Diriamba, sostuvo que el museo es de suma importancia para la ciudad, pues además de ser un atractivo turístico educa a la población en temas ambientales.
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