Gloria Picón Duarte
Como un abandono de las responsabilidades de la Asamblea Nacional (AN) califica el ingeniero Agustín Jarquín Anaya la decisión de la Junta Directiva del órgano legislativo que aceptó y validó la resolución del Consejo Supremo Electoral (CSE) que lo despoja de su acreditación como diputado.
Navarro agregó que no tiene por qué asumir posiciones de fuerza. “Hay una situación política donde el CSE es usado como instrumento político para saldar los pleitos entre zorros del mismo piñal. Este es un pleito interno entre el Frente Sandinista”.
En cuanto al conflicto de poderes, Navarro dijo que es a la junta directiva a quien le correspondía decidir y esta decidió acatar. “Si la autoridad de este poder del Estado es la que tenía que plantear el conflicto de poderes y no lo hizo, es una situación que ya está saldada”.
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Pese a la decisión, Jarquín Anaya sostuvo que el 13 de agosto se presentará a la Asamblea Nacional, porque ha procurado ser responsable con las tareas encomendadas y que el lunes la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) realizará una conferencia donde sentará una posición más categórica.
Jarquín Anaya dijo que con esta situación la Asamblea Nacional está siendo partícipe de la resolución anómala del CSE que vulnera el código penal, la Constitución Política y la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional.
Agregó que la situación que está viviendo es una oportunidad para mejorar “en lo personal y Dios mediante para que se pueda mejorar lo institucional en Nicaragua, sobre todo la seguridad jurídica que es esencial para que Nicaragua pueda tener desarrollo económico, como lo dijo el Secretario de Comercio de Estado Unidos, Walter Bastian”.
El diputado Wilber López, secretario ejecutivo de la BDN, participó en la reunión de la junta directiva del parlamento en representación de su bancada (pero sin voto) y manifestó que, de los siete directivos, seis estaban presentes; cuatro sandinistas votaron a favor de acatar la resolución del CSE, mientras que los dos liberales se abstuvieron de votar, lo cual para él es lo mismo que estar a favor.
El argumento del CSE para retirar la acreditación de Jarquín Anaya es que traicionó a los electores y al partido que lo postuló al cambiarse de bancada, argumento que no tiene ningún asidero legal, según lo han expresado expertos en Derecho Constitucional.
López señaló que en su planteamiento ante la junta directiva les hizo ver que se violenta el artículo 81 de la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional que le da la libertad a los diputados de trasladarse de bancada si así lo desean, pero nadie de la junta directiva habló sobre el tema y que las únicas palabras del presidente de la Asamblea, René Núñez, fueron: “Léase y tómese a votación (la resolución del CSE)”.
Después de la reunión ni un solo directivo sandinista salió a dar declaraciones como es la costumbre y durante estos días varios de los diputados sandinistas han evitado hablar del tema.
El jefe de la BDN, Luis Callejas, había enviado el pasado 2 de agosto una misiva a Núñez en la cual solicitaba a la junta directiva no acatar la resolución ilegal del CSE y lo instaba a introducir un recurso ante la Corte Suprema de Justicia para resolver un claro conflicto de poderes entre el electoral y el legislativo.
El artículo 138, numeral 10 de la Constitución Política, establece entre las atribuciones del poder legislativo: “Conocer, admitir y decidir sobre las faltas definitivas de los diputados de la Asamblea” y en el artículo 25 de la Ley Orgánica establece claramente el procedimiento mediante el cual debe realizarse la destitución de un diputado. En ningún artículo de las leyes antes mencionadas se le otorga facultades al CSE para destituir diputados.
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