La decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de anular una reunión con su par ruso, Vladimir Putin, el otro mes, es una señal de frustración tras el asilo brindado por Moscú, al exanalista de la CIA Edward Snowden, acusado de espionaje por EE. UU. El director del Centro Carnegie Moscú, Dmitri Trenin, cree que el caso Snowden es un pretexto y que la medida “marca el fin formal de la política de reinicio (reset) impulsada por el presidente Obama” hacia Rusia.
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