En Bolivia, los cultivos de hoja de coca, base para producir cocaína, pasaron de 27,200 hectáreas en 2011 a 25,300 en 2012, una reducción del siete por ciento, aunque el 59 por ciento de la producción va a mercados “no autorizados”, según el “Informe de Monitoreo de Cultivos de Hoja de Coca” elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés). El responsable del organismo en Bolivia, Antonino de Leo, expresó que el “factor principal” tras la disminución fueron las políticas de racionalización y erradicación de cultivos ilegales que aplica el Gobierno boliviano.
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