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Sin esfuerzo

El estreñimiento es la dificultad en la defecación, una definición tan clara y gráfica, como molesto y en ocasiones complejo puede ser este problema. Incluso en el embarazo la situación se acentúa mucho más.

El estreñimiento es la dificultad en la defecación, una definición tan clara y gráfica, como molesto y en ocasiones complejo puede ser este problema. Incluso en el embarazo la situación se acentúa mucho más.

Este puede ser mecánico, por un defecto del intestino o simplemente por dificultad debido a un exceso del volumen de las heces y una excesiva desecación de las mismas.

“Lo preocupante es cuando una persona tiene defecaciones normales y de repente entra en estreñimiento sin causa aparente; eso es un cambio de ritmo intestinal o a la inversa, una persona estreñida empieza a tener diarreas. Un cambio de ritmo intestinal hay que consultarlo con el médico siempre”, asegura Gonzalo Guerra Flecha, gastroenterólogo y fundador del centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas.

ÉPOCA DE TOMAR MÁS AGUA

El verano es una época en la que se tiende al estreñimiento; a pesar de que ingerimos mayor cantidad de líquido, los perdemos también en mayor volumen que en invierno. Debemos, por tanto, vigilar nuestra hidratación y nuestra dieta.

“La hidratación debe ser mayor a la del resto del año, pero es una cosa que se entiende mal. Hay gente que toma entre dos y tres litros de agua diarios; perfecto, pero no debe tomarse con las comidas”, asegura el doctor.

La clave es, por tanto, aumentar la hidratación. El cuerpo necesita líquidos conforme a las pérdidas o necesidades que tenga, si no se lo aportamos vía oral, nuestro organismo saca el agua de donde puede.

¿QUÉ HACER?

Para evitar la deshidratación de las heces es fundamental ingerir líquidos y alimentos que contengan mucha agua.

“Son buenísimos todos los alimentos que nos proporcionen hidratación, tales como frutas y verduras; otro aspecto importante para el verano es tomar preferiblemente frutos rojos, ciruelas, fresas, frambuesas, tomate, porque llevan licopenos, un protector natural de la piel, de este modo conseguimos dos beneficios conjuntos, evitar el estreñimiento y proteger nuestra piel.

“Respecto al volumen, es bueno tomar la fruta y verdura que apetezca, calculando el volumen; con la fruta pasa igual, tiene fructosa, dos o tres piezas suficientes para todo el día, en cuanto a hidratación y aporte de licopenos”, asegura el especialista.

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