ADOLFO ACEVEDO. LA PRENSA/ARCHIVO

El Canal y la ilusión del desarrollo

La clave del desarrollo se encuentra en el proceso de permanente cambio de la estructura productiva y del empleo, mediante el cual los factores productivos, incluyendo la fuerza de trabajo, se van reasignando hacia actividades de cada vez mayor productividad, mayor valor agregado, rendimientos crecientes a escala, elevados encadenamientos hacia atrás y hacia adelante, y alto dinamismo de la demanda.

Adolfo Acevedo Vogl (*)

La clave del desarrollo se encuentra en el proceso de permanente cambio de la estructura productiva y del empleo, mediante el cual los factores productivos, incluyendo la fuerza de trabajo, se van reasignando hacia actividades de cada vez mayor productividad, mayor valor agregado, rendimientos crecientes a escala, elevados encadenamientos hacia atrás y hacia adelante, y alto dinamismo de la demanda.

Los únicos países que desde mediados del siglo XX a la fecha efectuaron el tránsito de países en desarrollo a países desarrollados, en el lapso de unas cuantas décadas, lo lograron a través de este esfuerzo deliberado, sostenido y persistente de cambio estructural, que se mantuvo a lo largo del tiempo, avanzando tenazmente de un grado de intensidad tecnológica del aparato productivo a otro superior. No hay sustituto para este esfuerzo.

En nuestro país, ni siquiera se contempla llevar a cabo un esfuerzo sostenido de desarrollo de largo aliento de esta naturaleza. Al parecer, se considera un esfuerzo como este que no rendiría ganancias lo suficientemente rápido, aunque la evidencia muestra que no hay nada más rápido que desarrollarse en apenas treinta años, como lo hicieron los llamados “Tigres Asiáticos”.

Esto podría explicar por qué, mientras transcurrían las décadas sin que se llevase a cabo ningún esfuerzo sostenido de cambio estructural, se alimentaba la ilusión de que el desarrollo arribaría cuando se implantasen algunos megaproyectos que, casi de un día para otro, llevarían por sí mismos al país a transformarse de un país atrasado y pobre, en un país desarrollado y próspero.

Sin embargo, uno está en la obligación de esclarecer a través de qué vías y mecanismos, un determinado megaproyecto está en capacidad de contribuir al proceso de desarrollo.

Es cierto que el proceso de construcción de las obras de un Canal Interoceánico tendría como efecto un auge temporal muy importante de la actividad económica.

Pero este efecto de auge temporal, debido al efecto directo y multiplicador de las inversiones efectuadas —del cual debe excluirse el impacto del componente importado de las obras, que puede llegar a superar el 70 por ciento de las mismas—, de ninguna manera resulta equivalente a un esfuerzo de desarrollo que pueda autosostenerse en el tiempo.

Este auge acabará al culminar la ejecución de las obras de construcción, y el Canal quedará reducido a un poderoso enclave privado relativamente autosuficiente y autogobernado, separado para todo propósito del resto del país, sin muchos encadenamientos con el resto de la economía.

Por lo demás, debido a su propia naturaleza altamente intensiva en capital, el Canal no demandaría mucha fuerza de trabajo para su operación.

Por ello este tipo de enclaves impacta poco sobre el nivel promedio de productividad: dado que esta es un promedio ponderado, cualquier aumento en la productividad de un número tan limitado de trabajadores se verá contrarrestado por la presión a la baja de la productividad que ocasiona la mayor parte de la fuerza de trabajo ocupada en actividades de baja productividad.

Pero además, debido a la magnitud de las entradas de capital que estarían involucradas, la fase de construcción inevitablemente estaría acompañada de la conocida “enfermedad holandesa”, es decir de una masiva revaluación cambiaria real que impediría la competitividad externa de la mayor parte de las actividades potencialmente transables.

Esta masiva revaluación cambiaria resulta lo opuesto a lo que se requiere para promover un proceso virtuoso de reestructuración productiva, y para cambiar el tipo de inserción internacional.

Ello requeriría, por el contrario, mantener un tipo de cambio real alto y estable, que promueva la orientación de los recursos hacia los sectores transables (exportables y sustitutos de importaciones).

En presencia de un fenómeno masivo de enfermedad holandesa, el proceso de cambio estructural de la economía quedaría bloqueado, y podríamos tener como resultado un gigantesco enclave de alta tecnología, con muy limitada generación de empleo, con muy escasa capacidad de arrastre del resto de la economía, en medio de una economía rezagada.

Por otra parte, al terminar el auge temporal la economía del país —de la cual el enclave canalero en lo fundamental no formaría parte—, el mismo podría ser seguido por una depresión y por un agudo estancamiento, como ha ocurrido con tantos otros casos.

Finalmente, el monopolio de condiciones que permitirían menores costes de transporte marítimo en comparación a rutas alternativas, es lo que haría posible apropiarse de las ganancias extraordinarias derivadas de esta diferencia de costos, bajo la forma de una renta.

En términos de cómo sería compartida esta renta, en el acuerdo suscrito a duras penas se establece que el concesionario “procurará” que se entregue a la Autoridad del Canal un uno por ciento de las acciones del mismo anualmente, sin que ello signifique que ha contraído la obligación de transferir efectivamente dichas acciones —más allá de “procurar” que se haga—, ni existe ninguna garantía de que ello ocurrirá.

Es más, el concesionario no otorga al país absolutamente ningún tipo de garantías por los daños y costos ambientales, sociales o de cualquier índole que pueda imponer al país, ni asume ningún tipo de responsabilidades, ni económicas, ni civiles ni penales, mientras que si recibe todo tipo de garantías del Estado nicaragüense, el cual incluso renuncia irrevocablemente a la inmunidad soberana ante el concesionario.

(*)Economista

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COMENTARIOS

  1. E. Arturo Castro Frenzel
    Hace 13 años

    3/3 Se sabe, además, que los chinos son los peores depredadores del Medio Ambiente. ¿Eso es lo que queremos? El agua es la materia prima más valiosa y vital del planeta. Una purificadora nos traería divisas muy pronto, sin grandes inversiones y prácticamente sin riesgo alguno. ¿Porqué entonces no usar la cabeza, proteger lo que ya tenemos sin arriesgar nada y aprovecharlo en beneficio nuestro y de nuestros vecinos?
    E. Arturo Castro Frenzel, ingeniero electrónico y ecologista.

  2. E. Arturo Castro Frenzel
    Hace 13 años

    2/3 A la Comunidad Indígena de Jinotega jamás le pagaron los cánones de arrendamiento convenidos. Las indemnizaciones pagadas se referían únicamente a las „mejoras“ de los terrenos, no a los terrenos mismos, ya que estos NO ERAN NI SON vendibles. La vida en Jinotega encareció y los prometidos precios preferenciales de la energía en eso quedaron: en promesas. ¿porqué hoy habría de ser diferente, máxime con un desconocido „inversionista“ chino?

  3. E. Arturo Castro Frenzel
    Hace 13 años

    1/3 Como Jinotegano me asiste el derecho a expresar mi seria preocupación por el tema del canal. No me opongo al progreso; todo lo contrario. A lo que sí me opongo es que, a 500 años después de la conquista, estemos dispuestos a conformarnos con nuevos espejitos. Cuando se iba a construir el Lago de Apanás prometieron el cielo y la tierra. Hubo trabajo abundante, pero, a como el autor lo señala, todo se acabó al terminar la obra. Tierras fértilísimas fueron inundadas.

  4. Mashiro Morikata
    Hace 13 años

    A los «encadenamientos» del articulista le hace falta el principal eslabón del progreso: la educación como expresión real de cambio en todos los órdenes. Un país como el nuestro, en donde sólo cursan cinco (5) alumnos en el último año de la licenciatura en Matemáticas de la UNAN-Managua. Un país que apenas tiene una doctora preparada y con licencia para diagnosticar Citología en Base Líquida; un país con apenas tres Ingenieros Doctores en Ing. Estructural. Este sería o será un Can

  5. marcel
    Hace 13 años

    Economista Acevedo, con el respeto que merece todo ser humano y mas un professional como ud. le comento que ud. ha de ser un sabio en su materia, pero no tiene la didactica especial para «enviarle al pueblo el mensaje, perdon, pero mucho floreo con vocablos inexplicables o de dificil captacion para nosotros el pueblo no muy culto en estos asuntos, ademas sus exposiciones son kilometricas y repetitivas.Podria resumirlas y con lenguaje mas «popular»?

  6. ali
    Hace 13 años

    Muy acertado hay mas de un necio adoctrinado que solo se limita a decir: el canal va, y el GRAN canal… creen que por tener un canal, si es que va a haber enserio van a moverse a la lista de países del «primer mundo» se necesita mucho más que una obra de infraestructura, se ocupa mucha educación, cultura, instituciones eficientes y oportunidades; no solo vivir bonito y en victorias…pf

  7. Un Lector
    Hace 13 años

    Por favor, esto si que es triste, alguien que trata de vivir en el pasado como es Mr Acevedo.

    Sin canal y sin trabajo = mas pobreza. No hacer nada por una razon u otra es mas pobreza. El peor esfuerzo es el que no se hace, No hable tonterias Mr. Acevedo, el canal va, mas trabajo, mas producccion, mas carreteras, mas comercio internacional, mejor vida..arriba Nicaragua

  8. Modesto Soza
    Hace 13 años

    Mí papá,sin ser un economista,decía que para sacar una mina hay que invertir otra , que más vale pájaro en mano que cien volando y que los hechos deciden no las ilusiones. Este es un país pobre,arriesga sus recursos naturales que tiene y como una joven de telenovela sueña despierta con un príncipe azul o un padre rico, que no conoce, la sacara de la pobreza poniendo fin a sus calamidades.Al fin y al cabo los sueños sueños son.

  9. TENDRAN EL CANAL QUE SE MERECEN
    Hace 13 años

    Bueno, el Dr. Acevedo lo ha explicado bien, y no se necesita ser doctor en economía para entenderlo, solamente se necesita saber leer. Si los nicas no quieren entender esto, o no saben leer, tendrán el canal que se merecen.

  10. Edwards
    Hace 13 años

    Interesante análisis, sin ser partidario político. Como nicaragüense se nos ha señalado que hemos vivido 16 años de neoliberalismo, y de hecho lo que vemos es que esta más acentuado, el desarrollo para Daniel pasa por mega proyectos, pregúntense cuantos trabajadores en Nicaragua son especializados, y entra en contradicción con el desarrollo endógeno del PNDH. Lo que pasa con el canal es que el auge es temporal, todos creen que saldrán de la pobreza, y esta no es la vía más adecua.

  11. EL EVANGELIO DEL CANAL SEGUN SAN GOOGLE
    Hace 13 años

    El producto interno bruto (PIB) de Panamá es de 55,800 millones de dólares. La fracción del PIB producida por los sectores agrícola e industrial es de 11,500 millones. En Nicaragua el PIB es de 19,900 millones, de los cuales 8,600 corresponden al sector agrícola-industrial. Si el PIB de los sectores productivos es una medida del desarrollo de la economía, el desarrollo de Panamá, con cien años de canal, a duras penas supera a Nicaragua (11,500 vs 8,600). Esto confirma lo que dice el Doct

  12. hevans_21
    Hace 13 años

    «A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO» porque sera que a los Nicaragüenses le gusta «TODO FÁCIL» lo digo xq en esta vida el que no se esfuerza y lucha NUNCA!! sale adelante y aunque entiendo que el canal en si no sacara de la pobreza al país sin el seguiriamos igual así q el problema no es que si se hace o no el CANAL sino que NADA CAMBIE en la SOCIEDAD NICARAGÜENSE una vez echo la obra ademas tambien esta la construcción de obras paralelas al canal como un aeropuerto internacional ferrocarr

  13. Luis
    Hace 13 años

    El Canal es un cuento Chino, no se va construir nada de eso al contrario se va cancelar esa concesion! Ya que esta fue una artimana del grupo Ortega para comprar tierras baratas para construir su gasoducto y oleoducto asi como los puertos de aguas profunda, en el Pacifico Y Atlantico. Por eso quiera esa concesion para comprar esas tierras al precio que ellos quieran pagar! Por eso debemos de cancelar esta concesion a beneficio del mismo autocrata, veremos la lucha a ver que pasa! Pero no al robo

  14. No nos quedemos de brazos cruzados? Hacer algo?
    Hace 13 años

    El economista, Adolfo Acevedo Vogl , puede estar en lo correcto; pero si no se intenta un projecto de este calibre; entonces que se debe proponer, para sacar a flote este pais.
    En tiempo de Somoza teniamos el Ferrocarril del Pasifico. Hoy, despues de la revolucion del 19 de Julio de 1979, esto ya no existe. Si el pais cae en mano de la derecha: al estilo Arnoldista, esto se convierte en FINCA.
    NO tenemos un sistema KINDERGARDEN a nivel nacional, primaria y secundaria, q hacer?

  15. un lector
    Hace 13 años

    Estos economistas son los mismos que vendicieron la privatizacion de las empresas del estado como solucion a la crisis economicas y los sumergimos en una crisis economica mas profunda. Solo una persona con poco sentido comun se opone a un proyecto

  16. hevans_21
    Hace 13 años

    De nada sirven las MEGA obras como el CANAL los 2 puertos de aguas profundas un oleoducto que una al pacifico con el atlántico un aeropuerto internacional entre otras cosas si nosotros los NICARAGÜENSES seguimos pensando que son solo cuentos chinos denle tiempo al tiempo y cuando se den cuenta de la REALIDAD…. sea cual sea que esta sea aporten a la causa y TODOS juntos con el gobierno q este ayudémonos.

  17. Jose Garcia
    Hace 13 años

    Es lamentable, el sr. Acevedo todo lo ve negativo no lo he visto hacer un analisis en el que por lo menos diga que tal proyecto es regular, bueno la verdad es que todos los opositores quisieran ver a este pais en la mas completa ruina para hecharle la culpa al gobierno.

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