Que los niños puedan vestirse solos e inicien a contribuir en las actividades del hogar es un momento de suma alegría para los padres. Lo fue para los míos también cuando decidí que yo decoraría mi cuarto. Pero aunque al final no quedó tan bonito la experiencia en sí significó un avance en el desarrollo de mi niñez.
Pero ¿cuál es la edad apropiada para involucrar a los niños en las actividades del hogar y delegar cierta responsabilidad en ellos? Según el doctor Rafael Abib, los 6 años es la edad propicia para iniciarlos en el involucramiento de actividades del hogar.
Los niños son recompensados por comportamientos de estereotipos del género (masculino o femenino) al que pertenecen, que los padres creen apropiados, y son castigados por comportamientos inapropiados. Al mismo tiempo que el niño va aprendiendo a través de la obediencia y el castigo, aprende a evaluar de acuerdo a las consecuencias y va formando sus primeros criterios morales.
Cada ser humano es un universo y mientras crecemos somos el resultado del trabajo que nuestros padres realizaron en el desarrollo de nuestro crecimiento.
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“Los padres deben iniciar esta etapa invitando a sus hijos a observar la ejecución de determinadas tareas, pero es importante que haya interés en ambas partes”, explica el psicólogo, quien además comenta que en esta etapa se van creando hábitos en los pequeños, los cuales les acompañarán el resto de sus vidas.
SENTIDO DE INDEPENDENCIA
De acuerdo con el doctor Abib, el período que comprende desde los 6 hasta los 12 años, dentro de la psicología, se conoce como la etapa escolar, la cual abarca toda la educación primaria.
Es en este período en el que la niñez va consolidando un sentido de autonomía, desarrolla la capacidad para expresarse y comunicar sus necesidades por medio del lenguaje, lo cual es un canal ideal para la adquisición de un sentido de independencia. De ahí la importancia de prepararlos para la vida por medio de la asignación de responsabilidades.
IMPORTANCIA
Enseñarle a los niños a mantener limpios sus cuartos, las áreas de juego o la sala de TV, puede ser el comienzo de adaptación en esta nueva etapa en la que ellos serán los protagonistas y responsables de pequeñas actividades que son importantes en la vida diaria. ¡Ojo! Sin embargo, no hay que olvidar agregar una chispa de diversión al asunto.
De acuerdo con el doctor Abib, los padres deben asignar unas cuantas tareas a los pequeños después que regresen de sus clases. “Podría ser que mantengan ordenadas sus áreas de estudio, que rieguen las plantas o que acompañen a sus mamás a realizar las compras”, recomienda el psicólogo.
EQUIDAD
Sin embargo, en este proceso hay un concepto determinante en la educación y crecimiento de la niñez. Esto tiene que ver con una visión de equidad, pues según el psicólogo son los padres los que limitan a los niños a realizar actividades que no están establecidas para su género.
“Los padres de familia continúan asignando roles al no permitir que los varones planchen y que las niñas hagan trabajos fuertes”, lamenta el doctor Abib, para quien el principal reto en esta edad es la promoción de la equidad.
El psicólogo indica que los padres deben ser conscientes de la importancia de educar a sus hijos como hombres y mujeres integrales, que no se vean limitados por los factores socioculturales que han creado las desigualdades sociales de las que hoy es víctima nuestra generación.
El ejemplo e interés de los padres hacia sus hijos constituye —según el psicólogo— la mejor escuela para completar su proceso de adaptación en esta casa que llama Tierra.
Padres de familia ¡manos a la obra!
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