Una imponente exhibición monticular de Edgar Ramírez y una artillería del Bóer que se mantuvo atenta a cualquier vacilación de la serpentina y la defensiva del Granada, condujeron al Bóer a un triunfo 8-3 y de paso a la Final.
Anoche, Edgar Ramírez lanzó 7 innings de 4 hits, una carrera sucia y 7 ponches. Ganó dos de los tres partidos del Bóer en la serie.
A la ofensiva ayer, el Bóer bateó 13 hits, entre ellos el jonrón de Janior Montes, quien además conectó un doble, lo mismo que Jordan Pavón y Kenny Alegría, quien bateó de 4-3.
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De esta forma, el Bóer completó una inesperada barrida ante los Tiburones, quienes parecían en capacidad de ofrecer más resistencia ante los Indios, a quienes habían vencido en cinco de ocho partidos durante la temporada regular.
Sin embargo, en esta serie, los Indios se le fueron encima a los Tiburones y no les dieron ninguna oportunidad, mientras construían una ventaja que resultó irreversible. Ahora el Bóer tendrá que esperar para conocer su oponente.
Ramírez (2-0), quien resultó el jugador más valioso para los Indios, dejó a los escualos en cuatro hits, una carrera sucia y siete ponches a lo largo de siete entradas, mientras Danilo Álvarez —quien vaciló en un inning con dos carreras— y Róger Marín se encargaban del cierre.
Después de un amago de duelo de picheo entre Ramírez y Mainor Mora (0-2), los Indios descifraron al abridor sultaneco en el tercero, cuando hit de Jem Argeñal se combinó con un error, para permitir un inicial 2-0. Granada se acercó 2-1, por doble de Moisés Flores y wild pitch de Ramírez en el cuarto.
Pero eso fue todo ante el espigado derecho, quien colgó tres ceros, mientras el Bóer amplió a 4-1 ante Mora por doble de Jordan Pavón. La fiesta siguió ante Gerardo Centeno y seis relevistas más de los Tiburones, al tiempo que el Bóer ampliaba a 7-1, obligando el habitual abandono de su afición.
Janior Montes se voló la cerca ante Roniel Raudez en el octavo y puso la pizarra 8-1, solo modificada a 8-3 en el octavo ante Álvarez, pero Marín vino a trabajar en el noveno y dio el tiro de gracia para la barrida.
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