Luis Sánchez Sancho

Los dedos de Rea

Cuando Rea, hija de Urano (el Cielo) y de Gea (la Tierra), y por lo tanto hermana pero también esposa de Cronos (el Tiempo), estaba alumbrando a su hijo Zeus, sintió tanto dolor de parto que se aferró con sus poderosas manos a la tierra dejando en esta las huellas de sus dedos.

De aquellas huellas de los dedos de Rea en la tierra nacieron los Dáctilos, quienes, según el sacerdote católico y mitólogo mexicano padre Angel María Garibay, eran “diez seres vivos: cinco varones en la derecha y cinco mujeres en la izquierda”. Fueron llamados Dáctilos porque en idioma griego esa palabra significa dedos.

Los Dáctilos vivían en el monte sagrado Ida, que se yergue hasta hoy en el centro de la isla griega de Creta. Pero ahora ya no la llaman Ida, sino Psiloritis, que quiere decir “montaña pelada”, o “sin árboles.

En el Ida de Creta había una misteriosa cueva donde, según la leyenda, Rea ocultó al bebé Zeus para evitar que fuera devorado por Cronos (también conocido como Saturno), como hacía con todos los hijos que le daba su esposa, pues no que quería que crecieran por temor a que ya de adultos quisieran quitarle el poder.

Ida cretense, se le llamaba a esta montaña de Creta, para distinguirla de otra que con ese mismo nombre había en la antigua Frigia, en el Asia Menor, donde ahora es Turquía. Y a esta se le llama Ida frigia, para no confundirla con la Ida de cretense.

Pero la similitud del nombre y del carácter sagrado de estas dos montañas no es casual. Es que la misma diosa que en Grecia era conocida y adorada con el nombre de Rea, en el Asia menor se le conocía y adoraba como Cibeles, a quien llamaban habitualmente también como “Diosa madre de los dioses, diosa del Ida”.

Al pie de la Ida frigia se alzaba la ciudad de Troya, la que fue asediada durante diez años y luego conquistada, saqueada y destruida por los ejércitos que llegaron de todas las islas y ciudades de Grecia. Fue en el monte Ida de Frigia que la diosa del amor y la belleza, Afrodita, tuvo amores con el mortal Anquises y de esa relación nació el héroe troyano Eneas, inmortalizado por el poeta clásico Virgilio en su poema épico La Eneida . En la misma Ida frigia el príncipe troyano Paris sentenció que Afrodita era la más bella de las diosas, más que Hera y que Atenea, lo que causaría la Guerra de Troya. Y allí se reunieron los dioses del Olimpo para observar los combates entre troyanos y griegos, y para jugar con el destino de los combatientes mortales de ambos bandos.

Dice el antes mencionado padre Ángel Garibay, en su libro Mitología Griega , que los Dáctilos masculinos descubrieron el hierro y crearon el arte de fundirlo, forjarlo y fabricar armas y objetos de uso pacífico. Y añade que sus hermanas, o sea los Dáctilos femeninos, se fueron a vivir a Samotracia, pequeña isla situada en la parte norte del Mar Egeo que era un lugar sagrado y santuario de los grandes dioses, a donde llegaban los griegos de todas partes para iniciarse en los misterios religiosos. En Samotracia, las Dáctilos femeninos practicaban la magia y los rituales de las religiones. Ellas le enseñaron al mítico Orfeo el conocimiento de las artes y los misterios religiosos que el músico divino y gran sacerdote difundió por el mundo.

Los nombres de los Dáctilos masculinos estaban asociados con las denominaciones y significado de los dedos. Héracles era el pulgar, Peonio el índice, Epimedes el corazón, Yasio el anular y Acesidas el meñique.

Los antiguos griegos acostumbraban jurar para todos los problemas o asuntos importantes, en nombre de los dioses. Y en recuerdo de los Dáctilos, cuando juraban al mismo tiempo presionaban fuertemente una de las manos sobre la tierra.

Cuando Rea estaba alumbrando a su hijo Zeus, sintió tanto dolor de parto que se aferró con sus poderosas manos a la tierra, dejando en esta la huella de sus dedos. De aquellas huellas de los dedos de Rea en la tierra nacieron los Dáctilos, quienes, según el mitólogo mexicano Angel María Garibay, eran “diez seres vivos: cinco varones en la derecha y cinco mujeres en la izquierda”.

Opinión dedos Ida archivo

COMENTARIOS

  1. Annalyz Barbieri
    Hace 13 años

    Querida Analyz: Este articulo–Los dedos de Rea–glorifica el poder que Uds. las mujeres productivas tienen sobre los hombres. Uds. son como la tierra que engendran Dioses.

  2. observador
    Hace 13 años

    Hay mujeres que acorazan sus dedos.

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