El secuestrador de Cleveland Ariel Castro fue sentenciado ayer a cadena perpetua por el secuestro y violación de tres mujeres raptadas cuando tenían entre 14 y 16 años y a quienes mantuvo cautivas una década en su casa de Ohio. El juez Michael Russo manifestó que “no hay lugar en esta ciudad, en este país, ni en este mundo para quienes esclavizan a otros, para quienes agreden sexualmente y brutalizan”. Castro confesó ser adicto al sexo y estar enfermo.
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