Las declaraciones del personero de la embajada norteamericana en Managua, dando a conocer la decisión de su gobierno de no concedernos este año el waiver de transparencia, generó toda clase de comentarios. Entre estos sobresalieron los del asesor presidencial, quien manifestó con la misma desfachatez a que nos tiene acostumbrados, que el waiver de transparencia les tenía sin cuidado porque este no le perjudicaba al Gobierno. Si alguien necesitaba una confesión semejante para terminar de comprender la moral de nuestros funcionarios, allí la tienen, por lo que los comentarios al respecto sobran.
También hay que mencionar los comentarios vertidos por más de un representante del capital nacional minimizando los alcances de dicha negación. Esto me recuerda una máxima del capitalismo que dice: “Que la política vaya y venga pero que el negocio no se detenga”. Después de conocida la decisión sobre el waiver de transparencia, queda ahora sobre el tapete la incógnita de la decisión acerca del waiver de la propiedad, el cual, según funcionarios del Gobierno y representantes de la iniciativa privada sí les interesa, porque de no darse perjudicaría el comercio con el país del norte y algunos préstamos pendientes de aprobación, al igual que las relaciones futuras con los organismos internacionales.
Ahora que ya conocemos la moral del gobierno orteguista, la decisión de la administración del presidente Obama nos revelará la moral de ellos. Tanto el procurador Hernán Estrada como el presidente del Cosep y uno que otro asalariado disfrazado de empresario, basan su certeza en que este waiver será aprobado porque últimamente se han resuelto los casos de sesenta norteamericanos, pero se les olvida que durante ese mismo periodo 62 ciudadanos de ese país han sido estafados con toda la alevosía y ventaja de que se es capaz, al vendérseles propiedades pertenecientes a terceros. Me refiero específicamente al caso de Lomas de Sandino, ubicada en San Juan del Sur, propiedad que ha estado en posesión de la misma familia desde antes que San Juan del Sur existiera como municipio.
¿Por qué afirmo que este waiver nos va a revelar la moral de la administración del presidente Obama? Sencillamente porque el Departamento de Estado, el poder judicial y todas las dependencias de gobierno de ese país que tienen que ver con el tema, saben de ese caso en particular, que estos 62 norteamericanos fueron estafados con la complicidad de un miembro del poder judicial nicaragüense, quien, amparado en su investidura de magistrado ha impedido que se les haga justicia. Son asombrosas las declaraciones rendidas por los socios de este poderoso personaje ante la Corte del distrito central de California relatando cómo burla nuestro Estado de Derecho.
Obama podrá otorgar o no el waiver de la propiedad al Gobierno, esa es su potestad y lo más seguro es que lo resuelvan según convenga a sus intereses, por lo que dicha decisión tendrá poco o nada que ver con el respeto al segundo derecho más sagrado que tiene el ser humano, como lo es el respeto al derecho a su propiedad privada. Por lo tanto, lo que estará en juego en esta ocasión será su credibilidad ante el mundo. En cuanto a su escala de valores sobre lo que significa democracia, respeto a los derechos humanos y el respaldo que brinda a sus connacionales, ese lo conoceremos el día que resuelvan el waiver de la propiedad. El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense y actualmente miembro del PLI.
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