Humberto Galo Romero
Alaniz mencionó que el monto total de este programa fue de 3.5 millones de dólares y se implementó en Honduras y Nicaragua, entre otros.
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Aracelly Bonilla Martínez es dueña de una pequeña panadería en el barrio Villa Cuba, de Managua. En los últimos cinco años Bonilla ha sido parte de un grupo de microempresarios que fueron dotados de asistencia técnica y apoyo financiero para ayudar al crecimiento de sus negocios.
“Inicié formando parte de un grupo solidario donde aprendimos sobre contabilidad y obtuvimos créditos para los negocios, luego de un tiempo comencé a recibir créditos independientes por el buen desempeño”, dijo Bonilla.
Hoy el negocio de Bonilla ha logrado crecer, da empleo fijo a tres personas e indirectamente beneficia a otras diez que distribuyen sus productos. Este crecimiento se fundamenta en dos elementos: buen historial crediticio y conocimientos financieros.
Al igual que esta pequeña empresaria, a lo largo de los últimos diez años, más de 40 mil clientes de entidades microfinanzas a nivel regional han sido beneficiados con la implementación del Programa de Fomento de Servicios Financieros para poblaciones de bajos ingresos (Promifin) una iniciativa de la Cooperación Suiza para el desarrollo en Centroamérica.
Juan Vega, director regional del programa, explicó que este programa dotó de herramientas técnicas financieras a poblaciones pobres y fortaleció a entidades microfinancieras.
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