Corea del Sur/AP
Corea del Norte amenazó el jueves volver a estacionar soldados en un parque industrial conjunto con Corea del Sur, situado justo al norte de la tensa frontera común, mientras se informó de forcejeos menores entre delegados de ambos bandos después que fracasaron las conversaciones para reiniciar las actividades en el complejo.
Piongyang advirtió a Seúl que volvería a instalar las unidades militares que estaban estacionadas en la ciudad fronteriza de Kaesong antes de que abriera el parque industrial en 2004 durante un período de distensión entre los rivales.
Los analistas dijeron que la amenaza era un esfuerzo para presionar a Seúl a reabrir rápidamente el complejo industrial, que suministraba divisas fuertes a Piongyang. El complejo fue cerrado en abril en medio de amenazas de guerra después que Naciones Unidas aplicaron sanciones a Corea del Norte por sus pruebas nucleares.
Las conversaciones del jueves, la sexta rueda de reuniones este mes, tienen lugar en momentos en que Corea del Norte conmemoraba anticipadamente el 60 aniversario el sábado del final de la guerra coreana. La península coreana sigue técnicamente en estado de guerra porque el conflicto de 1950-53 terminó con un cese de fuego y no un tratado de paz.
Informes del «pool» de prensa cerca de las reuniones a puertas cerradas en Kaesong entre las dos Coreas dijeron que los norcoreanos formularon su amenaza directamente a los reporteros surcoreanos después que las conversaciones concluyeron sin progresos. Los informes dijeron que se produjeron forcejeos cuando los funcionarios de Seúl trataron de impedir que los norcoreanos hablaran con los periodistas.
Los informes dijeron que los delegados norcoreanos distribuyeron documentos sobre discursos y propuestas que presentaron durante las conversaciones con Corea del Sur. Los funcionarios surcoreanos trataron de arrebatar los documentos a los periodistas, los que protestaron.
Funcionarios surcoreanos sacaron de la sala a los delegados norcoreanos y uno de esto los insultó calificándolos al parecer de pistoleros. El jefe de la delegación del Norte, Pak Chol Su, dijo a la prensa que Corea del Norte hizo «esfuerzos sinceros» para reanudar las operaciones en el complejo, según los informes.
Poco más tarde, el vocero del ministerio de unificación surcoreano, Kim Hyung-suk, dijo a la prensa que Seúl incurriría en una «grave decisión» si Corea del Norte no garantiza que no va a forzar cierres unilaterales en el futuro.