AFP
Ambas Coreas intentaban nuevas negociaciones este jueves para intentar resolver sus contenciosos en torno a la zona industrial de Kaesong, cerrada a primeros de abril por Pyongyang, que bien podría no volver a abrir.
Las delegaciones del Norte y el Sur se han reunido cinco veces estas últimas semanas sin resultado.
«Un proverbio dice que montañas y ríos se levatan sobre la carretera. Así es la realidad a la que estamos confrontados», declaró el jefe de la delegación surcoreana, Kim Ki-woong, al abrirse las negociaciones en Kaesong, situado a unos 10 kilómetros de la frontera en territorio norcoreano.
Su homólogo norcoreano, Pak Chol-su, le respondió: «Siempre hemos empezado con hermosas declaraciones, pero hemos concluido con mala nota».
Según ciertos expertos, esta sexta ronda podría ser la última. Las tensiones en la península deberían volver a aumentar el próximo mes con unas maniobras militares entre Corea del Sur y su aliado estadounidense.
«Si las negociaciones fracasan hoy (jueves), es probable que la zona de Kaesong se cierre definitivamente», estima Yang Moo-jin, profesor de la Universidad de Estudios Norcoreanos de Seúl.
Norte y Sur quieren reabrir la zona de actividad, crucial para la economía norcoreana y para las empresas surcoreanas, que han perdido más de mil millones de dólares en cuatro meses.
Pero Seúl y Pyongyang rechazan asumir la responsabilidad de la crisis y el régimen norcoreano no quiere comprometerse a no volver a cerrar de forma arbitraria la zona en caso de producirse nuevas tensiones.