Jerónimo Duarte
Luego, a quemarropa, la alcaldesa programó el cabildo para el jueves, alegando que la reparación de caminos es vital y el cabildo no podía dejar de ser efectuado.
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A la alcaldesa sandinista de Nueva Guinea, Claribel Castillo, no le importó que no estuvieran presentes la mayoría de los concejales del municipio y realizó un cabildo que la misma alcaldesa había pospuesto de manera irrespetuosa hacia los líderes comunitarios.
En el cabildo, que Castillo realizó solo con 11 concejales, todos de su mismo partido (FSLN), la alcaldesa anunció la compra de tres equipos para construir caminos, como un tractor, una cargadora frontal y una vibradora. Toda la maquinaria tendrá un costo de 12 millones de córdobas.
El dinero para financiar la compra se adquirirá a través de un préstamo bancario, el cual se deberá pagar en un plazo de cuatro años, según indicó la alcaldesa Castillo.
En el cabildo, que se llevó a cabo este jueves 17 de julio, estuvieron presentes los empleados de la Alcaldía, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud.
Cuando la alcaldesa Castillo escuchó que la secretaria del Concejo Municipal, María Isabel Halsall, indicó que en el cabildo solo estaban presentes 11 de los 28 concejales del municipio, Castillo le pidió a los empleados gubernamentales que levantaran la mano derecha en señal de que aprobaban la realización del cabildo, olvidando que sin la mayoría del Concejo Municipal no se podía realizar el mismo.
El abogado Noel López denunció que el cabildo fue ilegal y argumentó que se necesitaba la presencia de la mitad más uno del total de concejales del municipio.
El vicealcalde sandinista, Runner Fajardo, había anunciado que el cabildo iba con o sin los opositores.
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