Las autoridades policiales y militares de Centroamérica deben elevar sus niveles de seguridad ante la posibilidad de que células de Los Zetas se reagrupen en la región para reactivar sus operaciones mafiosas.
LA PRENSA/ARCHIVO
Agencias
En Honduras controlan el arribo de droga desde Colombia, Venezuela y Bolivia.
Nicaragua y Costa Rica son utilizados como paso para el trasiego de droga.
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La captura del líder de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño, obligaría a las células en Centroamérica a “atrincherarse” y esperar la recomposición de su estructura, aunque su poder no se verá tan afectado como en sus territorios en México, según analistas.
La alianza con grupos criminales centroamericanos ayudaría a Los Zetas a conservar su poder y estructura más o menos intacta, pero donde sí habría un reajuste y afectaciones en las rutas de trasiego de drogas será en Tamaulipas y Coahuila, donde operaba directamente su líder, dijo a CNNMéxico Antonio Mazzitelli, representante regional de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito.
Los Zetas se aliaron con el grupo de Los Lorenzanas y juntos controlan el sur de Guatemala, mientras que el cártel del Pacífico se unió al grupo rival en esa zona, Los Mendoza, para combatir a los primeros.
El grupo criminal mexicano controla nueve de los 22 departamentos de Guatemala, mientras que el cártel del Pacífico tiene el control de dos.
Los Zetas también controlan rutas en Belice y algunos puntos de Honduras, según el reporte Delincuencia organizada transnacional en Centroamérica y el Caribe, publicado por la ONU en 2012.
La gran capacidad económica y logística para movilizar a sus integrantes a sus distintos territorios ayudó a la expansión de Los Zetas en Centroamérica (considerada zona de paso y bodega de narcos) y también a la alianza con las pandillas guatemaltecas que ahora “trabajan” para los criminales mexicanos, comentó Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, México, especialista en Seguridad Nacional.
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