[/doap_box][doap_box title=»El papa se dará baños de masa» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El papa Francisco se expondrá a las efusiones y los abrazos, al igual que a los posibles gestos hostiles, aunque a priori no se espera ninguna amenaza particular y cuenta con el apoyo de la gente. Además, veinte mil militares y policías serán movilizados para garantizar la seguridad del papa en Río de Janeiro y Aparecida.
Entre su programa figuran reunión con exdrogadictos y prisioneros y se desplazará a una favela, en un viaje centrado en la atención a los marginados de la sociedad.
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Río de Janeiro/AGENCIAS
Las autoridades brasileñas informaron ayer que mantendrán el plan de seguridad diseñado para la visita del papa Francisco a Río de Janeiro la próxima semana en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) pero que estarán más alertas ante posibles protestas después de los actos de vandalismo registrados ayer en la madrugada tras una manifestación.
“No hubo una revisión del plan porque la posibilidad de manifestaciones ya estaba prevista, pero estaremos más atentos. Es lógico que las protestas están entre nuestras principales preocupaciones, principalmente si ocurren en locales con más de un millón de personas”, expresó ayer el comandante de la Primera División del Ejército y responsable por la seguridad durante la visita del papa, general José Alberto da Costa Abreu.
El secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, dijo que el plan de seguridad está listo en lo que se refiere a los asuntos de seguridad pública cotidiana, como violencia y criminalidad. Pero admitió que, “en cuanto a la posibilidad de manifestaciones, a las que tenemos que darle un tratamiento diferenciado, estaremos atentos para ver lo que puede o no ocurrir”.
Beltrame se refirió a posibles manifestaciones en la visita del papa en la rueda de prensa que concedió tras la reunión de emergencia convocada por el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, para evaluar los actos de vandalismo ocurridos de madrugada tras una protesta.
VIOLENCIA NOCTURNA
Los incidentes ocurrieron luego de que un pequeño grupo de manifestantes encapuchados, de entre los cerca de 2,000 que protestaban contra la corrupción frente a la residencia de Cabral, se enfrentara a la Policía a pedradas. Una vez que la Policía dispersara al resto de manifestantes, los encapuchados se dirigieron a una de las principales avenidas de Leblón, uno de los barrios más exclusivos de la ciudad, donde realizaron ataques vandálicos.
Algunas organizaciones, como un grupo de ateos y otro de feministas, han convocado manifestaciones durante la visita del papa a través de las redes sociales. La que más preocupa por ahora es una convocada para el próximo lunes frente al Palacio de Guanabara, la sede del Gobierno estatal y el local en que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, tendrá su primer encuentro con el pontífice.
El Ejército brasileño impedirá el acceso de enmascarados y de personas exaltadas al descampado en Guaritiba, donde el papa Francisco presidirá la misa de clausura de la JMJ, expresó ayer Costa Abreu, quien admitió que el Ejército no montará retenes para requisar a las personas que se dirijan a la misa campal, en donde se esperan hasta 1.5 millones de personas, pero aclaró que estará atento a posibles grupos de manifestantes.
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