Nada que celebrar
El 19 de julio de 1979 triunfó la revolución de todo un pueblo contra la dictadura somocista que tenía 45 años de estar de forma inconstitucional e ilegal en el poder, el Frente Sandinista vanguardizaba la lucha, su vida útil fue de cinco años, en 1984 se celebraron elecciones amañadas y fue imposible que la oposición participara. El coordinador de la junta de gobierno, Daniel Ortega, contrató zancudos y camaleones que aparecieron como “opositores”. Ortega ganó holgadamente por ser el único candidato real, desapareció la revolución y comenzó la dictadura del partido rojo y negro.
El 25 de febrero de 1990 la población se cansó de toda una década perdida o de la gran noche oscura, como calificara su santidad el papa Juan Pablo II a la dictadura de Ortega. El 25 de abril hubo cambio de Gobierno y ese día el sandinismo pasó a la oposición.
En 1995 la mayoría de los dirigentes sandinistas, incluidos los diputados, se cansan de la dirección de Ortega que convirtió al partido de revolucionario a mercantilista, se forma el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), con los pocos cuadros que le quedan a Ortega organiza el partido orteguista que buscará el poder a cualquier costo, violando todo lo que se oponga a su maquiavélico proyecto. Para su buena o mala suerte apareció el doctor Arnoldo Alemán, quien hablaba el mismo idioma y tenía las mismas aspiraciones de Ortega y luego de un pacto sucio le entrega el poder en bandeja. En el 2007 el orteguismo inicia un régimen sin principios ni moral: hagamos lo que tengamos que hacer, digan lo que digan no importa, debemos mantener el poder a cualquier costo, dijo uno de sus representantes.
Después de tres fraudes electorales consecutivos, el sandinismo casi anulado, con el MRS sin personería, el país colocado como el más pobre y corrupto de América, el binomio Ortega-Murillo con recursos del Estado va a celebrar una inexistente revolución, con enfloradas tarimas, miles de empleados públicos transportados para que aplaudan los largos y demagógicos discursos, pero ellos solo asisten a la plaza para conservar sus trabajos. También estarán los activistas, que son los encargados de golpear personas opositoras y destruir la propiedad privada en las propias narices de la Policía Nacional, siempre y cuando sus dueños no sean orteguistas. El gobernante falto de juicio es terrible opresor, Proverbios 16:12
Leopoldo Villalta López. Matagalpa
La revolución sandinista
El sandinismo es una inmensa corriente política ideológica de origen nicaragüense en auge constante, con tendencia socialdemócrata, democrática y nacionalista, promueve la integración de la región latinoamericana. Está basada en el ideario de Augusto Nicolás Calderón Sandino, General de Hombres Libres, de quien toma el nombre. A los partidarios y simpatizantes de esta corriente se les denomina sandinistas.
Se conoce como revolución popular sandinista al proceso abierto en Nicaragua entre el julio de 1979 y febrero de 1990, protagonizado por el FSLN y todo un pueblo levantado en armas contra la dinastía de los Somoza. La lucha contra la dictadura somocista había comenzado a finales de los años 50 del siglo XX y se intensifica significativamente en 1978. En marzo de 1979 se firma el acuerdo de unidad por parte de los representantes de las tres fracciones sandinistas y se decide impulsar la lucha. En junio se hace el llamamiento a la ofensiva final y a la huelga general y el 19 de julio de 1979 las columnas guerrilleras del FSLN entran en Managua, con un amplio respaldo popular de todos los sectores del país, como los obreros, empresarios, campesinos, estudiantes, intelectuales, comerciantes, los guerrilleros del campo y la ciudad, todos se unieron y derrocaron a la dinastía de los Somoza y su Guardia Nacional el 19 de julio de 1979.
Se sabe que no solo el FSLN y sus dirigentes tienen el laurel. El pueblo también es responsable, por eso hay que darle su mérito, sin este nunca hubiese sido posible este triunfo, quien se lleva las palmas es el pueblo, y claro, el FSLN, como vanguardia por dirigir a los combatientes del campo y la ciudad. No solo el Frente Sandinista tiene méritos, como muchos piensan.
Actualmente, según mi opinión hay una revolución sandinista de nuevo tipo, sin armas, sin guerra, como relevo generacional de masas juvenil donde se han modernizado los cánones de cambio y superación de futuro. Este Frente Sandinista de nuevo tipo ha venido aportando enormes cuotas de esperanza, haciendo mejoras de toda índole que ahí van quedando para beneficio del pueblo en el campo y la ciudad, y sobre todo tratado de paliar la pobreza en la medida de sus posibilidades, todo con la colaboración de la comunidad internacional. A los nicaragüenses se les está aportando lo que por derecho y por historia siempre le ha pertenecido y conforme los años se le ha venido otorgando.
Por tanto, cada año los 19 de julio miles de personas provenientes de distintos puntos del país se congregan en la Plaza de la Fe o de la Revolución en la capital de Nicaragua, Managua, para conmemorar un hecho histórico que nunca será borrado de los anales de la historia nacional e internacional, como fue la caída de la nefasta dictadura militarizada de la familia Somoza.
Esta celebración y toda su simbología, herencia de la revolución sandinista que levantó mucha simpatía y solidaridad en el mundo entero en su época, y actualmente está generando aún más simpatía el nuevo modelo de revolución sandinista modernizado, juvenil, de masas, anexado a la vieja guardia. Está creando mucha expectativa en el mundo.
Bayardo Quinto Núñez. Abogado.
El asilo de Snowden
Por el poder coercitivo que ejerce el gobierno venezolano sobre varios países, gracias al crédito petrolero, ahora no solo los gobiernos del Alba sino también los de Mercosur se han convertido en caja de resonancia de Caracas.
Julián Assange fue protegido por el gobierno de Rafael Correa en su embajada en Londres. Paradójicamente Correa brinda asilo a un informático, y persigue la libertad de expresión en Ecuador. Ahora, el caso del excolaborador de la CIA, Edward Snowden, Correa lo utilizó en la cumbre del Mercosur en Montevideo como medio de presión, defendiendo el asilo del fugitivo de Estados Unidos y reclamando a los gobiernos de España, Portugal, Francia e Italia por negarle el espacio aéreo al avión en que viajaba Evo Morales. Los gobernantes del Alba han sostenido que ellos son soberanos, pero cuando unos diputados de la oposición venezolana viajaron a Nicaragua, en el Aeropuerto Augusto C. Sandino, se les negó la entrada al país.
Cuando un político o periodista denuncia atrocidades y corrupción de gobiernos tiranos, esas denuncias son de carácter público, porque la ciudadanía debe ser informada y por esa razón son perseguidos por lo tanto merecen el derecho al asilo. Pero cuando un funcionario de un gobierno divulga secretos de Estado de su patria, el asilo tiene que ser analizado. Es por eso que el gobierno ruso estudia si le brinda o no el asilo al señor Snowden.
Luis Solórzano. Granada.
“La glorieta” de Matagalpa
La “glorieta” de la ciudad Matagalpa, en el céntrico parque Francisco Morazán, fue en los años sesenta y setenta uno de los sitios más acogedores para la población matagalpina, particularmente para la juventud. Allí se daban cita muchos estudiantes de los diferentes centros educativos, para departir amenamente y escuchar en el fonógrafo música que estaba muy de moda en esa época, como las canciones del argentino Leopoldo Dantes (Leo Dan).
A esta glorieta también asistían reconocidos personajes de la sociedad matagalpina, como el ya desaparecido Pedro Flores, conocido popularmente como Pedro Bracamonte, quien se encargaba, con su jocosidad que le caracterizaba de hacer el ambiente agradable en dicha glorieta. “¡Recordar es volver a vivir!”
Salvador Pérez González. Periodista de Matagalpa.
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