MARTHA VÁSQUEZ
La decisión de archivar un caso por violencia patrimonial, lesiones psicológicas, intimidación y amenazas en perjuicio de Jeannett Parrales Mendieta, después de un año de la denuncia, en circunstancias aparentemente anómalas, fue una de las causas para que Inspectoría General del Ministerio Público abriera investigación contra el fiscal Luden Montenegro, director del área operativa de esa institución.
El proceso disciplinario también se extendió a la fiscal Belissa Martínez, según la cédula de notificación de esa institución.
La queja fue interpuesta por la afectada, quien adjuntó pruebas de cada uno de los señalamientos contra el fiscal a quien lo señala de ser parcial, de actuar fuera de ley y retardación en el acceso a la justicia.
FALTAS GRAVES
“En vez de representarme como víctima a como manda la ley, actuó como defensor de mi agresor Óscar Medina Ortega. Rechazó mis denuncias aun existiendo dictámenes médico legales que confirman mi lesión psíquica”, expresó Parrales.
Según la notificación de Inspectoría Judicial de Fiscalía, después de analizados los hechos planteados por la quejosa y observando que los mismos pueden encuadrar en faltas disciplinarias muy graves (abuso de autoridad y no cumplir con instrucciones del fiscal general) contempladas en la Ley de Carrera Fiscal se dictó lo siguiente: “Iníciese procedimiento disciplinario en contra de los funcionarios precitados”, según se lee en el documento.
Montenegro desestimó dos denuncias de la quejosa, pero dio cabida a dos denuncias por lesiones leves en su contra, donde las víctimas son su exmarido y su hijo mayor de 21 años.
Una causa está ventilándose en el Juzgado Sexto Local Penal y la otro en el Juzgado Quinto Local Penal. Ella estuvo presa tres días después de ser sacada de su negocio con 26 policías.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A