Esculturas de arena del papa Francisco alusivas a su visita a Brasil la próxima semana son expuestas en la playa de Copacabana. LA PRENSA/EFE/ANTONIO LACERDA

Una navidad y tres noches viejas por el papa

La visita que el papa Francisco realizará a Brasil entre el 22 y el 28 de julio obligó a la alcaldía de Río de Janeiro a montar la logística necesaria para organizar “una navidad y tres nocheviejas” en una misma semana, aseguró el alcalde de esta ciudad, Eduardo Paes.

Río de Janeiro/EFE

La visita que el papa Francisco realizará a Brasil entre el 22 y el 28 de julio obligó a la alcaldía de Río de Janeiro a montar la logística necesaria para organizar “una navidad y tres nocheviejas” en una misma semana, aseguró el alcalde de esta ciudad, Eduardo Paes.

[doap_box title=»Ley necesaria» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • 800,000
turistas brasileños y extranjeros, entre ellos 300,000 jóvenes peregrinos, son esperados la próxima semana para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, según el alcalde Eduardo Paes.

Paes admitió que, para facilitar el montaje de todos los eventos, fue necesario declarar festivos municipales cuatro días y fue necesaria una ley para determinar que los buses fletados que llegarán de otras regiones brasileñas y de países vecinos no puedan circular por la ciudad una vez que dejen a sus pasajeros.

[/doap_box]

Paes se refirió a la fiesta de Reveillon (nochevieja) que Río de Janeiro organiza los 31 de diciembre y que, por atraer a entre 1.5 y 2 millones de personas, las autoridades bloquean numerosas vías y movilizan miles de policías, socorristas, médicos, bomberos y organizadores.

La alcaldía prevé que cerca de 1.5 millones de personas participarán el 25 de julio en una ceremonia en la que los jóvenes saludarán al papa y un número similar acudirá el 26 al viacrucis que será escenificado en el paseo marítimo de Copacabana con la presencia del pontífice.

A la misa campal del 28 de julio con la que el papa Francisco clausurará la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se realizará en un descampado en la empobrecida región de Guaratiba con capacidad para cerca de 1.5 millones de personas, se prevé la asistencia de 1.2 millones de fieles debido a que será en un local alejado de Río de Janeiro.

El otro evento multitudinario, para el que se esperan unas 500,000 personas, es la misa de apertura de la Jornada, que el arzobispo de Río de Janeiro, Orani Tempesta, celebrará el 23 de julio también en la playa de Copacabana, sin la asistencia del papa. Según Paes, el montaje logístico para esta misa será parecido al de sus fiestas de Navidad, con conciertos de cantantes como Steve Wonder.

Paes admitió que lo que más preocupa a las autoridades es la misa campal en Guaratiba debido a que se trata de una amplia región con pocos accesos y que tendrá que ser totalmente bloqueada al paso de vehículos. “La dispersión de las personas que acudan a la misa del papa puede demorar hasta diez horas”, dijo, tras admitir que el local no era el preferido por la alcaldía pero que “fue pedido por el Vaticano, que quería realizar el evento en una de las áreas más pobres de la ciudad”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí