Elízabeth Romero
El viernes 19 de julio cumple un año de la agresión sufrida por un grupo de jóvenes que permanecían en «la champa de la dignidad», frente al Consejo Supremo Electoral (CSE), sin que hasta ahora se haya hecho justicia a los 20 afectados.
Carlos Jarquín, de la llamada Mesa de Concertación Democrática, recordó que al igual que sucedió el 22 de junio con los jóvenes de #OcupaInss, esa madrugada del 19 de julio fue para ellos «de terror», donde no solo fueron vapuleados, sino despojados de sus pertenencias y las champas destruidas pese a la cercanía de la sede de la jefatura policial Plaza El Sol.
Relató que eso de las 3:00 a.m, de ese día, cuatro camiones de la Alcaldía de Managua trasladaron a alrededor «de unas 300 turbas», las que «nos desalojaron, quitaron todo, celulares, cartera, computadoras, toldos.. fue algo de terror, no esperábamos».
Señaló Jarquín que, varios de los agresores portaban armas y esos llegaron encapuchados y en su mayoría vestían camisetas de la Juventud Sandinista.
Y aunque recurrieron a la Policía y a la Fiscalía, su caso quedó en la impunidad, pues la denuncia no prosperó y estima Jarquín que igual pasará con el caso de los jóvenes agredidos y robados en las inmediaciones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). En esa ocasión las pérdidas bien pudieron ascender a unos 100 mil córdobas.