
Lucía Navas
La mesa servida para solo obtener ganancias a cambio de una pequeña inversión es lo que le aseguró Eddy Medrano, titular de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA), a la empresa extranjera Alvimer Internacional y Compañía Limitada, a quien le entregó por 15 años la concesión del sistema de escáner en las aduanas.
Entre los amplios privilegios que da el contrato firmado por Medrano incluye que sea el propio personal de aduanas quien se encargue de gestionar los trámites legales y administrativos para que se ponga en operaciones los equipos de escáner.
De acuerdo a las condiciones pactadas, Alvimer Internacional de lo que se encargará es de comprar los equipos de escáner, instalarlos y capacitar al personal de aduana para que los opere.
Para el diputado Eliseo Núñez, la postura de Arce no sorprende, porque afirma que “es conocido que entre Eddy Medrano y Bayardo Arce no hay conexión, tienen problemas desde hace rato, porque Aduana es manejada directamente por la secretaria del Frente Sandinista y no rinde cuentas al Gabinete Económico”.
“Aquí hay un gran problema legal. Aunque estoy seguro que como ese contrato es entre amigos, es baja la probabilidad de que Alvimer demande si se cancela el acuerdo, porque estoy casi seguro que el socio de ese contrato es alguien muy cercano a la familia presidencial”, afirma Núñez.
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Pero la empresa (inscrita en Nicaragua) se quedará con el noventa por ciento de la recaudación que genere el servicio y a la DGA apenas le dará el diez por ciento.
Aunque Alvimer Internacional será quien administre el servicio de escaneo de las mercancías y del transporte de carga y de pasajeros en las aduanas, no tiene obligación de proteger los datos que se obtengan de este servicio.
Medrano liberó en el contrato a la empresa de toda responsabilidad en caso de que haya una filtración de la información sobre los productos que pasen a través de los puestos aduaneros del país, aun siendo información delicada por ser privada.
En la cláusula cuarta en el párrafo 14 del contrato se indica que “la responsabilidad de la empresa (Alvimer) se limita únicamente a entregar al contratante (DGA) las imágenes radioscópicas de la carga, los vehículos de carga y los vehículos de transporte colectivo de pasajeros seleccionados por el contratante y escaneados por la empresa”.
Dichas imágenes “podrán ser enviadas posteriormente a un DMS” (un software utilizado para rastrear y almacenar documentos digitalizados), para que la DGA las tenga “de respaldo, supervisión y control.
Pero “la empresa no será responsable por cualquier posible filtración que sea enviada a un DMS”, se lee en el contrato. Esto pese a que el personal de Alvimer será quien tenga el control de la información.
Aunque Medrano sí comprometió al Estado de Nicaragua de que si se cancela el contrato pagará un resarcimiento económico a Alvimer Internacional por todo lo que hubiese ganado en los 15 años de la concesión, que se estima sean unos 300 millones de dólares.
NÚÑEZ: TODO ES CORRUPTO
“Ese es un contrato corrupto. Para mí quien está detrás de este negocio es alguien muy grande ligado directamente a la familia presidencial (Ortega-Murillo)”, sostiene el diputado opositor Eliseo Núñez.
El legislador respalda la postura de Róger Arteaga, exdirector de Ingresos, en que el Gobierno debe a lo inmediato dejar sin validez el contrato con Alvimer “corriendo a Eddy Medrano y alegar que todo lo que hizo es ilegal”.
Pero Núñez teme que ante una eventual reforma a la Ley de Escáner en las aduanas, el Estado nicaragüense igual tenga que compensar millonariamente a Alvimer.
DAR SERVICIO, SI ES POSIBLE
La Ley de Concesión y el contrato están vigentes desde el 28 de junio pasado, por tanto empezó a correr el plazo de 180 días para que la DGA modifique sus sistemas informáticos para que automáticamente “se genere y calcule el valor a pagar el concepto de retribución” que se cobrará por el servicio de escáner.
Es decir que para diciembre de 2013 la DGA debe tener listos sus sistemas para cobrar el 0.26 por ciento sobre el valor de la mercancía y los 15 dólares a cada vehículo de carga y de pasajeros y los furgones de la zona franca.
Se acordó que en 14 meses —una vez en vigencia la concesión— Alvimer deberá tener en operaciones los equipos para brindar el servicio de escáner en las aduanas. Quiere decir que para agosto de 2014 debería estar operando.
Pero como Medrano asumió que si por culpa de la DGA no se logró desaduanar los equipos de escáner, ni se habilitó el espacio en los puestos aduaneros para su instalación, Alvimer no tendrá responsabilidad alguna. Pero sí tendrá derecho de cobrar para entonces su noventa por ciento por un servicio que no se preste.
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