GLoria Picón Duarte
La promesa gubernamental de que una eventual reforma al sistema de seguridad social se hará por consenso nacional, según declaraciones recientes del asesor presidencial para asuntos económicos Bayardo Arce Castaño, no puede quedarse en palabras porque el tema exige un consenso verdadero, opina el diputado y jefe de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Luis Callejas.
Las proyecciones estiman que entre el 2017 y 2021 el Seguro Social podría experimentar una crisis financiera, por lo que el Fondo Monetario Internacional exige al Gobierno una reforma que aumente la cantidad de cotizaciones, que se podría lograr generando empleos.
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Según el diputado, una reforma al sistema de seguridad social afectará a todos los nicaragüenses que tienen un empleo formal y por eso se necesita de una consulta amplia con todos los sectores del país.
Callejas recordó que aún no se conoce ninguna propuesta de reforma de parte del poder ejecutivo, más que la publicada en el sitio web del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que proponía aumentar el número de semanas cotizadas de 750 a 1,500 y elevar de 60 a 65 años la edad para jubilarse, entre otros cambios e incrementos.
Arce dijo a Canal 12 que se buscará el consenso con la empresa privada y los sindicalistas. Sin embargo, dado los antecedentes recientes con la aprobación de leyes sin el consenso prometido, Callejas duda que esta reforma sea realmente consensuada e insiste en que el consenso debe ser el mayor posible.
El diputado agregó que la reforma también debería incluir las pensiones reducidas para los adultos mayores, aún cuando estas ya las contemple la ley actual.
Según Callejas, si el Gobierno no garantiza una consulta amplia y el consenso necesario para la reforma, los nicaragüenses saldrán a las calles para ser escuchados.
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