En la actualidad el estrés es cosa de todos los días. No importa la causa, lo que sí es cierto es que las consecuencias muchas veces son catastróficas porque afectan tu salud, tu relación familiar y cómo te desenvuelves en la sociedad, todo por el hecho de vivir en un mundo de exigencias y competitividad que te obliga a dejar todo por seguir escalando.
Pero te has preguntado, ¿qué tanto afecta que llegues a tu casa estresado? Si pensabas que no tiene ninguna consecuencia, estás equivocado porque tu constante cambio de humor es evidente cuando compartes con tus hijos o esposa. Debes estar claro que ellos lo perciben y por eso se alejan cada día más de ti.
La psicóloga Aura Maradiaga ejemplifica un día normal de mucho estrés: llegas molesto y con cara de pocos amigos, ignoras a tus hijos porque estás cansado y como ellos son insistentes les gritas y otras veces les pegas. Con tu esposa la situación es parecida; todo te molesta e incluso las caricias son nulas. Con todo esto tú eres el único responsable que está afectando la salud de tu familia, porque no puedes separar tu vida laboral con la personal.
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