El ciclista británico Mark Cavendish del Omega Pharma Quick Step se impone en la etapa 13 del Tour de Francia. LA PRENSA/EFE

Cavendish se aferra

El británico Mark Cavendish solo ha ganado un sprint puro en este Tour de Francia, pero el “expreso de la Isla de Man” logró este viernes una segunda victoria en la edición centenaria que le sitúa como el tercer ciclista que más triunfos ha logrado en la historia de la ronda gala.

El británico Mark Cavendish solo ha ganado un sprint puro en este Tour de Francia, pero el “expreso de la Isla de Man” logró este viernes una segunda victoria en la edición centenaria que le sitúa como el tercer ciclista que más triunfos ha logrado en la historia de la ronda gala.

[doap_box title=»Duro» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El británico Chris Froome, que ayer cedió más de un minuto con respecto a sus seguidores en la tabla general, aseguró que la etapa demuestra “que en el Tour no hay etapas de transición”.

“Saxo ha hecho una gran carrera y también el Omega de (Mark) Cavendish. Está claro que el Tour no se acaba hasta que se llega a París”, afirmó el ciclista del Sky.

“Era un día muy difícil, con el viento, hay muchos nervios estos días, espero que la cosa sea diferente el domingo en el Mont Ventoux”, dijo.

[/doap_box]

Cuando todo el mundo comienza a hablar de “relevo generacional” entre los llegadores, con el alemán Marcel Kittel como principal abanderado de la “nueva ola”, Cavendish sacó el orgullo para prolongar su leyenda sobre la carrera.

Desde ayer, el ciclista británico tiene 25 etapas en el Tour, las mismas que André Leducq, una leyenda de la bicicleta francesa que ganó la ronda gala en 1930 y 1932.

El triunfo de Saint-Amand-Montrond fue diferente, fruto del trabajo de su equipo, que provocó una aceleración para cortar a Kittel y que permitió a Cavendish presentarse en la recta final dentro de un reducido grupo de una quincena de ciclistas en el que solo el eslovaco Peter Sagan le hacía sombra. Pero el británico fue más astuto y más potente.

Necesitaba este triunfo Cavendish. “Han sido días difíciles. Escuchas cosas, no ganas, empiezas a hacerte preguntas. He tratado de mantener la confianza y a seguir apostando por el equipo”, dijo el llegador.

Los días pasados fueron muy oscuros para él. Solo había ganado una etapa y, además, el público le daba la espalda al considerarle culpable de un empujón que provocó la caída del holandés Tom Veelers en la etapa de Saint-Malo.

Al día siguiente, durante la contrarreloj del Mont Saint-Michel, fue abucheado y algún desaprensivo le lanzó orina.

En Tours se vio claramente superado por Kittel pasó de ser el rey del sprint a un veterano llegador.

Picado en su orgullo, Cavendish necesitaba un golpe de efecto. Y lo tuvo. Ahora vuelve a mirar de frente a la historia. Ya tutea a Leducq y tiene a tiro de piedra a Bernard Hinault, que ganó 28 etapas entre 1978 y 1986.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí